Ventajas del agua de mar para limpiar la nariz del bebé

Por qué debemos limpiar la nariz del bebé con agua de mar

Cuando acudimos a la consulta porque nuestros hijos tienen un catarro y muchos mocos, los pediatras nos dan una recomendación única y clara: lavar la nariz del bebé.

El lavado nasal es una de las mejores soluciones para combatir la congestión o los mocos en el bebé, y es que, los medicamentos descongestivos están totalmente contraindicados durante los primeros años de vida de nuestros hijos.

A la hora de realizar un lavado nasal podemos utilizar agua de mar o suero fisiológico, siendo la primera solución más efectiva por los múltiples beneficios de su composición.

7 beneficios del agua de mar respecto al suero

Ventajas del agua de mar respecto al suero

El aire que respiramos no es puro, hay alérgenos, polvo, virus, contaminación y otras partículas que pueden producir irritación en las fosas nasales. A esto se le suma que, si el bebé se encuentra en un proceso catarral con congestión o secreción, la molestia es aún mayor. ¿Cómo podemos aliviar ese malestar si al bebé no se le puede administrar descongestivos nasales?

Una estupenda solución, recomendada por pediatras y expertos es el agua de mar, 100% natural isotónica y estéril, perfecta para la limpieza de las fosas nasales del bebé. ¿Por qué es tan buena el agua de mar para limpiar la nariz del bebé?

1- Según algunos expertos consultados, es más efectiva que otros productos, como el suero fisiológico, ya que éste último es una solución compuesta al 0,9% por cloruro sódico en agua. En cambio, el agua de mar es un producto 100% natural que, tras filtrarla y esterilizarla, conserva todos los elementos presentes en ella como potasio, calcio, sulfato o magnesio, todos ellos muy beneficiosos.

2- Podemos utilizarla desde el primer día de nacido, es un producto inocuo para los más pequeños.

3- Permite ser utilizada a diario, incluso si el bebé no está atravesando ningún proceso catarral, simplemente como medida de higiene y para arrastrar la mucosidad que el bebé no es capaz de expulsar.

4- Al arrastrar los mocos alojados en las vías altas, previene posibles casos de otitis, una patología muy frecuente en niños con catarro, ya que los mocos al no ser expulsados pueden alojarse en el oído provocando dolor e incluso fiebre.

5- Si el bebé está expuesto a ambientes muy secos, el agua de mar ayuda a humidificar las fosas nasales.

6- Tiene propiedades descongestionantes y antiinflamatorias, por lo que se hace ideal en procesos gripales o catarrales que cursan con mocos.

7- Es beneficiosa también en procesos alérgicos como rinitis o rinosinusitis.