El ceceo en los niños

Errores de pronunciación en la infancia

Cristina Arroyo Fernández

Durante el desarrollo del código fonético de la lengua, puede haber ciertos sonidos en los que el niño tenga más dificultad. Uno de los errores más comunes es el ceceo, que consiste en la sustitución de la consonante fricativa linguoalveolar /s/ por la fricativa linguointerdental (zeta) /θ/. En definitiva, que al niño le cuesta pronunciar la letra S. En Guiainfantil.com te contamos por qué se produce y cómo se puede corregir.

Por qué se produce el ceceo

El ceceo en la infancia

Existen diferentes causas que pueden provocar esta alteración de la articulación. Algunas de ellas son las siguientes:

- Modelo articulatorio incorrecto. Los niños aprenden escuchando, por lo que si una persona de su entorno produce este error, es normal que el niño lo imite.

- Alteración anatómica, como por ejemplo, paladar ojival que impida la correcta colocación de los órganos fonoarticulatorios.

- Dentición inadecuada.

- Discapacidad auditiva, que le impide discriminar auditivamente los fonemas. 

Cómo corregir el ceceo en los niños

Para corregir este trastorno se deben realizar diferentes ejercicios.

1. Ejercicios de posicionamiento lingual: Es importante que el niño sea consciente de la posición correcta de la lengua para la producción del fonema /s/, y de las diferencias existentes entre este fonema y el fonema / θ/. Para ello, podremos ayudarnos de un espejo. 

El niño colocar la lengua detrás de los dientes superiores, pegada al paladar. No se debe presionar la lengua contra los dientes.

2. Ejercicios de respiración y soplo: Es muy importante instaurar en el niño un patrón respiratorio y de soplo correctos para la producción de los distintos fonemas. 

Para ello, podemos realizar actividades sencillas de soplo con pomperos, velas, molinillos, pajitas, partidos de fútbol con pequeñas bolas de espuma…

3. Discriminación auditiva: Es importante que el niño diferencie los dos fonemas. Para ello, podemos realizar diferentes actividades. 

Por ejemplo, le podemos decir: “en la siguiente imagen, ¿qué palabras ves que tengan en su nombre el sonido /s/?” Se puede repetir lo mismo pero con el sonido / θ/ para que aprenda a diferenciarlos.

4. Producción del fonema de forma aislada, en sílabas y palabras: Para ello, podemos realizar actividades de onomatopeyas, repetición de sílabas, canciones, repetición de palabras…

5. Generalización: Una vez que el niño ha aprendido a producir el fonema alterado, es importante llevar a cabo un proceso de generalización para que el niño lleve los aprendizajes adquiridos a su práctica diaria. 

Todo esto requiere un proceso largo de aprendizaje y automatización. Por ello, hay que ser pacientes e intentar reducir la presión y la exigencia ante el habla del niño, para evitar la frustración

Es importante que consultes con un profesional que lleve a cabo una intervención específica para su hijo, que podrás reforzar en casa. Por ello, no dudes en consultar con su logopeda.