Cómo detectar pérdida auditiva en los niños

Qué señales indican que nuestro hijo está perdiendo audición

La pérdida auditiva es una problemática en aumento en nuestros días, y aunque normalmente va ligada a la edad, en ocasiones también puede afectar a niños y adolescentes. 

Según datos ofrecidos por la OMS, más de 360 millones de personas sufren problemas auditivos que implican disfunciones en la manera en que el cerebro recibe, asimila y comprende la información que le llega a través del sonido. Además, la edad de aparición de los primeros síntomas cada vez es menor, debido al uso incorrecto de auriculares, participación en actividades de ocio muy ruidosas y falta de protección acústica en los trabajos con alto nivel de ruido. Pero, ¿sabrías detectar problemas de audición en tu hijo? Te decimos cómo detectar pérdida auditiva en los niños.

5 señales definitivas de pérdida auditiva en los niños

Niña no oye bien

La mayoría de las veces, la pérdida auditiva se produce de forma gradual. Las señales, en muchas ocasiones, pasan desapercibidas en la rutina diaria. Si no se trata adecuadamente, esta situación puede desembocar en disfunciones cognitivas debido al mal uso que, precisamente, se hace del cerebro y al sobre esfuerzo al que este se ve sometido, pudiendo aumentar, en muchos casos, la probabilidad de desarrollar demencia en edades avanzadas. 

En este sentido es importante tener en cuenta una serie de factores que pueden alertar de una posible disfunción auditiva tanto en alguien de nuestro entorno, como en nosotros mismos. Estos son algunos de los síntomas: 

1. Repetir lo dicho. Tanto si nos ocurre a nosotros mismos como si lo observamos en alguien de nuestra familia, el hecho de pedir que repitan lo que los demás dicen puede significar que el oído no está funcionando correctamente. Sin embargo, hay que tener prudencia en el caso de los niños más pequeños, ya que a menudo hay que repetirles las cosas no porque oigan mal, sino por falta de atención.

2. Falta de comprensión. Al hilo de esta situación se encuentra la dificultad de comprender el mensaje. Si no se escucha bien, será más difícil entender lo que nos dicen, y por lo tanto la comprensión de la información se ve afectada. Este síntoma se puede observar si, por ejemplo, al explicar algo a la persona, esta ejecuta la acción de manera errónea o hace otra cosa diferente a lo que se le ha pedido. Ten en cuenta sin embargo que la comprensión a edades cortas puede ser menor. 

3. Volumen elevado. Si observamos que nuestro hijo empieza a escuchar música o la televisión con un volumen mayor al habitual, será síntoma de que tiene ciertos problemas para oír correctamente. 

4. Ambientes ruidosos. Las personas con problemas auditivos tienden a sufrir mayores dificultades ante situaciones sociales que implican ruido, como por ejemplo, una comida en un restaurante. En estos momentos les suele costar más entender aquello que dicen sus interlocutores, por lo que un síntoma evidente es un mayor aislamiento, falta de participación en la conversación, o incluso la negativa a salir. Si notas que tu hijo es especialmente sensible a todos estos lugares en donde el volumen de sonido es elevado, debes consultar con un especialista.

5. No contesta a tus preguntas que haces a cierta distancia. Otro de los síntomas más evidentes ante la pérdida auditiva es la incapacidad de descifrar de dónde proceden los sonidos. También puede ocurrir que, nos estén hablando y no estemos siendo conscientes, muestra de que el sonido no llega correctamente al cerebro.   

El uso de volumen elevado o la falta de interactividad en ambientes ruidosos pueden ser un indicador de problemas auditivos. En cualquier caso, y para evitar situaciones más complejas derivadas de un problema auditivo, se aconseja acudir a un especialista al primer síntoma. Consultar con profesionales ante las primeras señales de pérdida auditiva puede ayudar a paliar los efectos negativos sobre la cognición y el desarrollo cerebral.

Fuente: Productos de audición Oticon.