Lo bueno y lo malo de las cunas colecho

Cunas colecho para el bebé: ¿sí o no?

¿Es aconsejable que nuestro bebé comparta dormitorio e incluso cama con nosotros? Esta pregunta se la formulan muchas futuras madres y padres. Es una opción cada vez más extendida en Occidente, y en algunas culturas como la japonesa, es un hábito que se prolonga incluso hasta que el niño cumple los 7 años de edad. 

¿Y si duerme con sus padres es mejor que lo haga en la misma cama o en una cuna conocida como colecho? Las asociaciones de pediatras desaconsejan la idea de que el bebé comparta cama con sus padres por el riesgo que esto conlleva entre otros de asfixia para el pequeño y recomiendan en el caso de optar por esta opción utilizar las cunas colecho. 

Una de las barras laterales de las cunas colecho se baja acoplándose a la cama de sus padres de tal manera que el bebé puede dormir cerca de ellos de forma cómoda en su propio espacio y de forma segura.

5 ventajas del uso de las cunas colecho 

Cunas para dormir con el bebé

1- Las cunas colecho facilitan la lactancia materna, ya que evitan que la madre tenga que levantarse e ir a otra habitación cuando el bebé demande su comida, lo que favorece el descanso materno.

2- Los bebés se sienten protegidos y seguros teniendo a sus padres cerca lo que favorece que estén más tranquilos y puedan conciliar mejor el sueño tanto ellos como sus padres.

3- Según apuntan algunos expertos el bienestar del bebé que genera el colecho favorece además su desarrollo neuronal.

4- Al estar cerca de sus padres permite evitar episodios de muerte súbita o de apnea del sueño en el pequeño.

5- Se genera un vínculo emocional más cercano entre padres e hijos al compartir el espacio en el que descansar.

5 desventajas del uso de las cunas colecho 

1- El hecho de que el bebé comparta su espacio de sueño con sus padres en lugar de dormir en su propia habitación puede generar cierta dependencia con respecto a sus padres, que haga más difícil el cambio cuando decidamos trasladarlo a su habitación, e incluso puede llegar a hacerles más dependientes en otros aspectos afectivos. 

2- El ruido que pueden generar sus padres al dormir en caso de ronquido o respiraciones fuertes puede afectar a la calidad de sueño de los bebés haciendo que se despierten con mayor frecuencia, lo que repercutirá también en el descanso de sus progenitores.

3- El bebé puede asociar la hora de sueño a estar con sus padres, por lo que si no se da esa circunstancia o intentamos que el bebé concilie el sueño en otro momento distinto a la noche, o en otra estancia, puede acarrear problemas en el bebé para conciliar el sueño al notar esa ausencia.

4- El hecho de que el bebé comparta espacio de descanso con sus padres genera la pérdida de intimidad entre sus padres lo que puede conllevar problemas de pareja. 

5- Puede darse el caso de que un bebé lactante demande más comida al sentir a su madre cerca, provocando que se despierte un mayor número de veces durante la noche, dificultando tanto su descanso como el de sus padres.