Por qué es bueno que bebés y niños anden descalzos sobre la arena

Ni chanclas, ni sandalias de goma... ¡en la arena mejor descalzos!

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

Los padres somos conscientes de los peligros que puede tener el sol en un día de verano para los niños, pero en nuestro afán de proteger a nuestros hijos, a veces les vestimos que ni un buzo en misión de rescate.

Es perfecto protegerles con cremas solares, cubrir su cabeza con un gorro pero... ¿por qué hacerlo también con los pies? Es el mejor momento para que bebés y niños anden descalzos sobre la arena y puedan disfrutar de sus increíbles beneficios.

Beneficios para bebés y niños de andar descalzos sobre la arena

Andar descalzos en la arena 

Seguro que lo has visto muchas veces: algunas playas parecen calles comerciales en hora punta. Madres, abuelos, jóvenes, niños, socorristas... Todos pasean de arriba a abajo por la orilla en un frenesí desmedido, tanto que es complicado no chocarse con alguien. Resulta agobiante en ocasiones pero, todo el mundo quiere pasear por dos motivos principales: 

- Caminar es un ejercicio físico fantástico y muy beneficioso para la salud en cualquier época de la vida.

- Andar descalzo por la arena tiene increíbles beneficios para la salud.

Es por ello que, en lugar de poner al niño las conocidas cangrejeras o sandalias de goma, los escarpines o cualquier otra chancla, que incluso pueden causarles laceraciones en los pies, es el momento perfecto para dejar que los bebés y niños anden descalzos por la arena. ¿Por qué?

- Andar descalzos por la arena hace trabajar con más intensidad los músculos de las piernas, esto ayuda a tonificarlos y prevenir lesiones futuras, como son los esguinces o torceduras de tobillo, lesiones muy típicas en la infancia.

- Ayuda al niño a ganar en equilibrio y estabilidad, y es que, la superficie de la arena es mucho más irregular que la del suelo firme por lo que el niño ha de realizar un esfuerzo mayor por no caerse y mantener los músculos firmes. 

- La arena ejerce una sensación de calma y propicia la relajación.

- Favorece el desarrollo de la musculatura del pie.

- Activa la circulación y previene la aparición futura de varices.

- Fortalece la parte posterior del pie, tobillo, talones y gemelos ya que se realiza una mayor tensión trasera.

- Aunque los pies de los niños no suelen tener callos ni durezas, la arena es un exfoliante natural perfecto y ayuda a mantener los pies suaves.

- Favorece la formación del arco del pie y ayuda a evitar problemas como el de los pies planos

- Aporta una sensación de libertad a los niños por lo que emocionalmente se sienten menos atados.

- Ayuda a los niños a estimular los sentidos ya que perciben a través de la planta de los pies la textura de la arena o del agua.

Precauciones a la hora de dejar a los niños descalzos en la arena

Lo ideal es que, en el arenero infantil de los parques les pudiéramos dejar también descalzos, no solo para que pudieran beneficiarse de todo lo anterior, sino para evitarles la molestia de caminar con las zapatillas llenas de arena, sin embargo, es cierto que al ser un entorno al aire libre y en ciudades pueden estar llenos hasta de heces de perros y gatos. Y es que, si vamos a dejarles descalzos hemos de tener en cuenta estos consejos: 

- Evitemos las horas centrales del día, cuando la arena de la playa puede quemarles las plantas de los pies.

- Ten cuidado si la zona está llena de pequeñas conchitas que pueden estar partidas o piedras que pueden clavarse en sus pies.

- Ojo también con otros objetos como cristales derivados del poco civismo de algunas personas. 

- Debemos aplicar crema en tanto en el empeine como en la planta de los pies, ya que es también susceptible de quemarse.