Dejar de trabajar para dedicarse a la crianza de los hijos o no, ¿qué hacer?

Una decisión importante: dejar de trabajar para cuidar a los hijos

Cada día escucho más madres que aún con la complicación económica que puede significar para la familia, se cuestionan si dejar de trabajar para dedicarse a la crianza de los hijos. Yo misma pasé por ese cuestionamiento un sin fin de veces cuando mis hijos eran más pequeños y también fantaseaba con poder independizarme para no tener que cumplir horarios rígidos que tan angustiantes resultaban cuando había que salir a llevar a los chicos al médico a una actividad extracurricular. 

Sin embargo hoy que crecieron y pude superar esa etapa más complicada, creo que fue una buena decisión continuar trabajando y quiero compartir mis puntos de vista para aquellas mamás que se sientan entre la espada y la pared en estos momentos.

Trabajar o no trabajar para cuidar a los niños... ¡qué decisión!

Dejar de trabajar o no para cuidar a los hijos, ¿Qué hacer? 

- En primer lugar, la expectativa de vida aumentó y de hecho casi se duplicó en unas pocas generaciones y hoy cuando nuestros hijos han crecido y no nos dan ni la hora, nos sentimos todavía con fuerzas y energía. Tenemos mucho para dar y probablemente si no tenemos un trabajo nos sentiremos vacías. 

- Por otro lado, la sociedad no debería perderse nuestros talentos. Y nosotras no deberíamos perdernos la sensación de felicidad y bienestar que otorga hacer algo por lo demás ejerciendo nuestras habilidades.  

- También considero que generalmente se da una situación de abuso de poder, por más sutil que sea, cuando el hombre es el único proveedor. 

- Y finalmente, porque es un peso demasiado grande para los hijos, sentir que estamos en casa sólo por ellos. 

Dejar el trabajo para criar a los hijos

Las últimas investigaciones demuestran que hijos criados por padres que trabajan y ambos comparten las tareas se desarrollan incluso mejor que con uno de los progenitores en casa y que el hecho de que la madre trabaje obliga un padre más involucrado, lo que beneficia tanto al hombre como a los hijos. En el libro Getting to 50 50 señalan que toda la familia se ve beneficiada de una crianza compartida, donde el padre está más involucrado emocionalmente con sus hijos y el equilibrio de la pareja es más sano.  

Lo importante es conectarse con uno mismo para descubrir su propia verdad sobre la maternidad. Osho dice que la diferencia entre la verdad científica y la verdaderamente espiritual, es que la primera es social y la segunda individual. Esto significa que una vez que hay un descubrimiento científico que es tomado como válido, todos lo aceptan, lo incorporan y las siguientes generaciones construyen conocimiento a partir de esa verdad. Pero la verdad espiritual es única, cada persona debe descubrirla por sí misma a través de un proceso profundo que no termina nunca y que es imposible transmitir en forma absoluta. 

Y creo que con la maternidad sucede más o menos lo mismo. No hay una única forma de ser madre, no es mejor quedarse en la casa y posponer el desarrollo profesional ni es mejor trabajar afuera. Hay una forma que funciona para cada uno y para cada familia. Encontrarla es un desafío. Pero es en las soluciones individuales es que se manifiesta la diversidad humana y ese es el complejo secreto de la existencia.