Cuidado al comprar los juguetes de los niños por internet en Navidad

Los peligros que tiene comprar los juguetes por internet

Quizás sea porque los padres tenemos tantas cosas en la cabeza, tanto tiempo invertido en el trabajo, o tantas actividades a las que llevar a nuestros hijos, que apenas tenemos tiempo de dedicar una tarde para ir, de tienda en tienda, buscando todos los regalos que nuestros hijos piden por Navidad.

Internet, en este caso, ha supuesto una revolución para los padres desesperados: Te ahorras horas de tráfico, pelearte con el vecino por el único muñeco estrella que queda en la tienda, y remover el Cielo y la Tierra para encontrar ese juego que te ha pedido tu hijo, y que sin él, te promete que nunca más volverá a ser feliz.

Sin embargo, hay que tener cuidado al comprar los juguetes de los niños por internet.

Por qué hay que tener cuidado al comprar los juguetes de los niños por internet

Cuidado al comprar los juguetes de Navidad por internet

En los últimos años, las ventas de juguetes por internet ha crecido tanto como el bizcocho de mi abuela (una receta secreta que nunca nos quiso desvelar), es decir, un 60% más cada año, si lo tenemos que poner en cifras más mundanas y populares.

La tendencia la marca EEUU, que en este caso, está a la cabeza en padres internaturas compradores navideños en plataformas digitales, llegando casi al 83%. El resto del mundo vamos detrás, pero aumentando cada año.

Hasta ahí, todo sería un arcoiris de colores para los padres estresados, si no fuera porque uno no puede tocar ni comprobar cómo es el juquete que está comprando a su hijo, ni dónde está invirtiendo sus ilusiones y su dinero.

El peligro está en que muchos de estos juguetes son falsificaciones o juguetes defectuosos. De hecho, los juguetes están en la lista del top ten de productos amañados.

Pero, en un momento en el que medio mundo dispone de pocos recursos económicos para enfrentarse a la temida economía de las fechas navideñas, esto podría interpretarse como una ventaja: es un juguete barato, aunque no sea exactamente igual que el real. Seguro que al niño le valdrá igual hasta las próximas navidades, momento en el que el juguete pasará a ser un trasto más sobre una estantería para ser sustituido por la novedad del año.

Este pensamiento, aunque es práctico, puede resultar totalmente catastrófico.

¿Por qué los juguetes deben ser auténticos y no falsificaciones?

- No es que queramos que las grandes empresas se lleven el dinero de nuestro bolsillo porque sí, sino que, tras ese juguete a habido alguien que ha estado creando esa idea y haciendo un diseño atractivo para el niño, y eso hay que valorarlo. Las ideas se pagan, ya que son las que desarrollarán la mente de tu hijo a través del juego.

- Esa empresa también ha sometido el juguete a unas pruebas de seguridad al que no están sometidos los juguetes falsificados, y que a veces lleva meses de cambios. Un juguete falsificado puede resultar peligroso para un niño, especialmente para los más pequeños: piernas y brazos que se sueltan, piezas que se desprenden y terminan asfixiando a nuestros hijos, materiales y pinturas tóxicas que el niño chupa, aristas puntiagudas que cortan...

Y ahí es dónde entran nuestras dotes de padres responsables e investigadores audaces para distinguir si el juguete es falso o verdadero.

Trucos para saber si el juguete es falso

1- Si estás en la Unión Europea, deberás ver un símbolo que pone CE, pero ¡cuidado! existe un símbolo parecido pero en el que las letras están más juntas que significa China Export (si es que los chinos están en todo).

2- Si se trata de un vendedor particular, lo normal es que no tenga stock, ni almacén. Desconfía de los vendedores particulares que todo lo que tienen son productos de primeras marcas o demasiada variedad.

3- Comprueba si tiene comentarios de otros compradores y mira bien su perfil.

4- Desconfía de las gangas.

5- Compara las fotos que tiene con las fotos de los productos originales. Y si las fotos son cogidas de otras webs.

6- Pregunta al fabricante y muéstrale fotos del juguete, ellos te confirmarán si son o no falsos.

Pero, si dispones de algún momento para escaparte de tu ajetreada vida, te recomiendo que vayas tú mismo a buscar ese regalo: podrás comparar in situ todos los juguetes, ver su auténtica calidad, vivir más a fondo la Navidad e invertir un poco más de ilusión en lo que regalas, y ver si, efectivamente, el juguete que ha elegido tu hijo se ajusta a lo que realmente debería tener.