El error de dar a los niños todo lo que piden en Navidad

Por qué no debemos comprar todos los regalos de Navidad a los niños

La carta de los niños a Papá Noel o los Reyes Magos puede ser un enorme e interminable listado. Tan sólo si prestamos atención cuando escuchan los anuncios publicitarios nos lo dejan claro: "me lo pido", "eso también me lo pido", "¡y eso!".

Lo quieren todo, si por ellos fuera, vivirían en una tienda de juguetes y no necesitarían nada más. Pero ojo, aquí entramos en juego los padres que, en ocasiones, cometemos el error de dar a los niños todo lo que piden en Navidad. Si lo haces, puede suceder esto que te vamos a contar.

Por qué no dar a los niños todo lo que piden en Navidad

El error de dar a los niños todo lo que piden en Navidad

"Yo me pido la Play 4, un dron, un reloj Yo-Kai, el Lego Boost y el Lego Halcon Milenario". "Pues yo la súper caravana de la Barbi, Hatchimals, una tablet y la pulsera SoundMoovz".

Esa puede ser una conversación muy normal entre dos niños que están haciendo su lista de regalos de Navidad, mientras tanto, tú escuchas con la mandíbula desencajada porque la cuenta final de todo eso requiere dos meses de nómina y tirar de los ahorros.

Pues bien, pese a que puede parecer que la respuesta a todas esas peticiones va a ser un rotundo y sonoro "NO" por nuestra parte, ¿qué es lo que hacemos? Hacemos todo lo contrario, cumplimos a rajatabla sus requerimientos a través de trucos y subterfugios: tú le compras una cosa, le pides a los abuelos que se encarguen de otra, todos los tíos participarán en otro de los regalos de Navidad, y así hasta cubrir la lista. Terminamos dando a los niños todo lo que piden en Navidad. Un error que luego tendrá consecuencias:

- Consentir al niño y seguir al pie de la letra todos sus caprichos nos llevará a malcriarle.

- Se volverán egoístas, se creerán el centro de todo.

- Serán niños exigentes, seguirán pidiendo porque sabrán que aquello que demanden será atendido.

- Tenderán a volverse inconformistas, no estarán contentos con nada de lo que tienen.

- Se quejarán de aburrimiento pese a tenerlo docenas de juguetes a su alrededor.

- Se volverán menos creativos e imaginativos, no verán que con una simple caja también pueden hacer un increíble juguete.

- Serán niños con baja tolerancia a la frustración.

- No aprenderán a valorar lo que tienen ni tampoco el valor de las cosas.

Por qué debemos decir 'NO' a tantos regalos de Navidad

Yo he llegado a ver cómo un papá separado que llega a final de mes a duras penas, se quedaba sin desayunar durante meses para poder ahorrar moneda a moneda y poderle comprar a su hijo un Lego de dimensiones épicas, uno de esos de tres cifras. Y, como no, el niño  jugó unos días con él y luego.. lo dejó de decoración en su habitación. No pudo resistirse a ver la carita de ilusión de su hijo al ver semejante juguete.

Eso es lo que nos lleva a dejarnos la nómina en los juguetes de los niños: disfrutar de la ilusión que viven en el momento de abrir el envoltorio, ver su carita, reírnos con los saltos y gritos de alegría... 

Sin embargo, pese a ese increíble momento de ilusión que viven los niños, no debemos comprarles de todo, y no sólo por una cuestión económica, yo creo que la principal razón es educativa. Incluso teniendo mucho dinero, es un error cubrir todos sus caprichos.

Los niños no necesitan todo ese listado de regalos, ni debe convertirse en una competición con los amigos por ver a quién le han traído el regalo más grande. Los niños necesitan cariño, apoyo, amor, diálogo, cuidados, atención... Eso es lo que sí o sí debemos proporcionarles los padres. ¿Y los regalos? Sí, son geniales, a todos nos gustan, a los niños más y es emocionante ver la carita de ilusión de los niños al abrir su paquete.

Aun así, debemos hacer un ejercicio de contención porque los niños también encuentran la ilusión y la diversión en otras cosas: en una simple caja de cartón, en los planes en familia, en esa receta que hicieron contigo, en jugar a disfrazarse... Todas ellas actividades más educativas y menos consumistas con las que los niños aprenden valores más importantes que les llevarán a ser mejores personas.