Qué hacer si el niño bebe un producto de limpieza tóxico

Las pautas a seguir cuando le niño se intoxica con un producto de limpieza

Andrea Blanco Ramírez
Andrea Blanco Ramírez Enfermera del Hospital Puerta de Hierro

En primer lugar, cuando llega un nuevo miembro a la familia, en caso de un niño pequeño, hay que tener en cuenta que debes modificar tus hábitos de la vida diaria y eso incluyen algunas cosas dentro del hogar, así podremos evitar accidentes.

Todos sabemos que los niños son muy curiosos a edades muy tempranas y quieren tanto tocar, como probar cosas nuevas, y si encima lo encuentran en cajones ¡menudo tesoro han hallado!

Una de las causas más frecuentes de intoxicación accidental durante la infancia es por la ingestión de productos de limpieza, según un estudio del Hospital de Sant Joan de Déu en Barcelona, en el que se redacta que uno de cada 300 niños que han visitado el servicio de urgencias acudió por una posible ingestión de un tóxico.

Te contamos qué debes hacer si el niño bebe un producto de limpieza tóxico.

Pautas a seguir cuando el niño bebe un producto de limpieza

Qué hacer cuando el niño bebe lejia

Según el estudio, la primera causa de consulta por sospecha de intoxicación en menores es el consumo de fármacos y la segunda, el de productos domésticos o limpieza.

Este tipo de accidentes sucede en torno a los menores de cinco años y el 15% se producen porque se ha traspasado el contenido del envase original a otro envase, a una botella de agua o similar.

Lo primero que se debe saber es que es un accidente evitable, si se toman las medidas de seguridad adecuadas en el hogar para evitar que estos productos de limpieza (lejía, amoniaco, detergentes, sosa cáustica, lavavajillas, limpia WC, etc.) estén al alcance de los niños. Los productos de limpieza, se debe guardar en armarios elevados, en cajones con cerradura o que no sean de fácil acceso al menor.

Una segunda barrera a tener en cuenta es la propia protección de los envases, como los tapones de seguridad o embalajes especiales para evitar este tipo de accidentes. Cada vez que se use un producto de limpieza asegurarse de que se cierra adecuadamente.

Pero ¿cómo podemos saber si el niño ha ingerido algún producto de limpieza? Hay síntomas inequívocos que nos servirán para identificar si existe una intoxicación. No es necesario que se den todos a la vez, basta con que se de uno para que debamos reaccionar.

Síntomas por intoxicación con lejía:

  • Vómitos (a veces con sangre, pueden ser vómitos oscuros)
  • Irritación por fuera de la boca, en lengua, encías y garganta
  • Hinchazón de la boca y labios
  • Dificultad al tragar y respirar
  • Dolor en garganta y pecho al tragar
  • Fiebre
  • Exceso de babeo
  • Quemaduras en la piel
  • Irritabilidad del niño
  • Ruidos respiratorios, como silbidos o ronquera
  • En los casos más graves: perforaciones, úlceras y cierres del esófago.

Cómo actuar si el niño ha ingerido lejía:

  • En la brevedad de lo posible, y ante la menor sospecha de intoxicación hay que dar aviso a los servicios de urgencia, o al Instituto de Toxicología si lo hubiese, para pedir indicaciones o, en su caso, acudir urgentemente al centro de atención primaria o al hospital, y llevar consigo el producto ingerido por el niño, esto facilita el tratamiento médico posterior.
  • No darle nada de comer ni de beber, ya que si le das algo eso ayudará a que pasa más rápido al intestino.
  • Nunca provocarle el vómito. Si no ha llegado a vomitar por sí solo, no se lo provoque. Ya que el propio producto es tan agresivo para entrar como para salir, es decir, hay que evitar que se duplique el paso de la sustancia dañina por el esófago.
  • Intentar averiguar cuanta cantidad de producto ha ingerido y comentarlo al médico.
  • Controlar el tiempo transcurrido tras la ingesta accidental.
  • Siempre ante todo mantener la calma, puede llegar a ser algo muy difícil de mantener, pero te ayudara  a evitar a cometer errores

Cómo prevenir los accidentes por intoxicación:

Se deben tomar unas sencillas medidas de prevención:

  • Todo producto doméstico y de limpieza hay que guardarlo en un lugar alto al que el niño no pueda acceder y colocar mecanismos de seguridad en los armarios donde se almacenen, como pestillos o cierres con llave.
  • Siempre mantener vigilados a los más pequeños, ya que aprovechan cualquier momento para hacer de las suyas.
  • Mientras se realice la limpieza, nunca se debe dejar los productos al alcance del menor, sino guardados y bien cerrados.
  • Aplicar siempre estas medidas en cualquier lugar al que acuda el niño, como la casa de los abuelos, y mantener la vigilancia al visitar un espacio donde no se pueda controlar la seguridad.