Cómo actuar ante una intoxicación alimentaria de los niños en verano

En verano, con el calor, es más fácil que se contaminen los alimentos

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Las intoxicaciones alimentarias se producen cuando las bacterias, virus, hongos o parásitos se instalan en los alimentos o las bebidas. En general, el crecimiento de estos microorganismos potencialmente patógenos no es detectable a simple vista, por lo que los padres no podemos evitar que las intoxicaciones ocurran.

Sin embargo, sí podemos tomar ciertas precauciones para evitar que el alimento se contamine, y podemos también hacer más llevaderos los síntomas de la toxiinfección de nuestros hijos. Así debes actuar ante una intoxicación alimentaria de los niños en verano.

Intoxicación alimentaria de los niños en verano, ¿cómo actuar?

Intoxicación alimentaria de los niños en verano 

Después de comer alimentos contaminados, se pueden presentar síntomas repentinos y graves, como vómitos y diarrea, o pueden aparecer pasadas unas horas. Generalmente, no se necesita tratamiento médico, de modo que el niño se sentirá mejor con el paso de los días, pero, cuando además el calor aprieta, es útil seguir estos consejos para evitar que los síntomas se agraven.

- La ingesta de líquido es muy importante, ya que tanto los vómitos como la diarrea hacen que el cuerpo se desprenda de grandes cantidades de agua. El sudor puede agravar la pérdida de líquido, así que, para evitar la deshidratación, es imprescindible beber agua. Los preparados de la farmacia son también una buena opción, ya que además de agua, también reponen electrolitos, que el organismo está perdiendo.

- Evitar los refrescos y las bebidas azucaradas (como los zumos), ya que el azúcar favorece el crecimiento de los microorganismos. También conviene evitar la leche, puesto que la lactosa es uno de los principales substratos para el crecimiento de patógenos como Salmonella, causante de muchas de las toxiinfecciones en la infancia.

- Si se puede y se toleran, las frutas ricas en agua son otra manera de reponer los líquidos perdidos. Además, las frutas aportan micronutrientes, por lo que son doblemente aconsejables. Es mejor escoger aquellas que sean menos dulces para evitar el azúcar. Sin embargo, la fructosa de la fruta es, en comparación, menos perjudicial para la toxiinfección que la glucosa.

- Se recomienda limitar el contenido de grasa, evitando también métodos de cocinado que aportan grasa al alimento, como la fritura.

- Al superar la toxinfección, la deshidratación puede desembocar en un problema de estreñimiento que también conviene evitar. 

Cómo prevenir una intoxicación alimentaria de los niños en verano

Las precauciones preventivas más importantes, con especial atención a las temperaturas en verano, son:

- Lavarse las manos antes de comer, y por supuesto antes de cocinar. También antes y después de tocar alimentos crudos.

- Lavar bien las frutas y verduras que vayan a consumirse en crudo.

- Asegurarse de no utilizar los mismos utensilios para alimentos crudos y cocinados, y evitar el contacto entre los mismos. Refrigerar los alimentos cocinados inmediatamente, ya que las elevadas temperaturas favorecen el crecimiento microbiano.

- Cocinar bien las carnes y pescados, asegurándose que alcancen entre 65 y 75C dependiendo del origen de la pieza. Cocinar los huevos hasta que la yema esté firme.

- Tener especial cuidado con la cadena del frío. Mantener los alimentos refrigerados en la nevera y los congelados en el congelador hasta su utilización. Nunca descongelar los alimentos a temperatura ambiente.