Cómo se sienten los hermanos de niños con autismo y cómo ayudarles

5 claves para apoyar a los niños cuyos hermanos tienen necesidades especiales

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Habrás podido leer mucha información sobre la educación de los niños con autismo, pero también debemos fijarnos en otras perspectivas. ¿Alguna vez te has parado a pensar cómo se sienten los hermanos de niños con autismo? Es habitual que desarrollen una serie de sentimientos que pueden ser complicados de entender desde fuera, si bien los padres deben estar atentos a ellos.

Así se sienten los hermanos de niños con autismo

Así se sienten los hermanos de niños con autismo

La relación entre hermanos es un vínculo muy intenso y natural en la que se juega, se discute, se negocia, se cede, se tiene envidia, etc. Este lazo da lugar a una relación muy estrecha entre iguales y de características singulares que guiará a los pequeños a lo largo de su vida. Este vínculo será una fuente de aprendizaje muy importante ya que determinará su personalidad, el manejo de sus emociones y la manera de relacionarse con los demás.

Que uno de los hermanos tenga autismo no tiene por qué ser algo negativo, pero es una situación que influirá en la dinámica de la familia.

A los pequeños les afecta mucho todo lo que va ocurriendo alrededor de su entorno. Así, los hermanos de un niño con necesidades especiales como el autismo experimentan sentimientos muy difíciles de comprender por el resto de personas. Estos son:

1. Soledad
No poder compartir sus sentimientos con su hermano de igual a igual o la necesidad de más atención del hermano por parte de sus padres pueden ser los detonantes de emociones como soledad o aislamiento. El entorno debe tener cuidado de que esto no ocurra.

2. Sentimientos de culpa
Muchos niños piensan que tienen parte de responsabilidad y de culpa por la necesidad especial de su hermano.

3. Vergüenza
El niño, a medida que va creciendo, va 'viendo' que su familia no es igual a la de los demás y esto es difícil para él.

4. Miedo
Este sentimiento se debe a la inseguridad que le da no entender el motivo por el que su hermano se comporta de forma diferente a los demás.

Las claves para ayudar y apoyar a estos niños

La experiencia que pueda tener un niño con un hermano que padece autismo depende de la edad que tenga. Las habilidades madurativas y emocionales que tenga el pequeño para hacer frente a esta situación son una condición fundamental.

Además, el entorno y el grado de unión que haya entre los miembros de la familia y la forma en la que se comunican serán claves para que la convivencia con un hermano con autismo sea fácil o difícil. Por lo tanto, para que la convivencia sea más fácil para el niño habrá que tener en cuenta los siguientes puntos:

- Aceptación
El niño debe comprender que su hermano es diferente, pero que lo sea no es malo.

- Que esté preparado para situaciones incómodas
A medida que se haga mayor debe estar preparado para enfrentarse a burlas acerca de su hermano. Los padres deben dotar de estrategias al niño para que afronte lo mejor posible este tipo de situaciones.

- Hacerle partícipe
Llega un momento en el que el pequeño debe saber en qué consiste el autismo. Para ello será importante que participe en las pautas y terapias que hay que desempeñar.

- Amistad entre hermanos
Que los hermanos jueguen entre ellos es importantísimo. De este juego pueden enriquecerse ambos, ya que fortalece los lazos entre ellos y potencia las relaciones sociales de ambos con los demás.

- Cariño
Se reforzará y se recompensará a los niños y hermanos por igual. Será importante hacerles saber que se les quiere por igual y que no deben temer por su seguridad. Muchas veces los niños copian conductas de sus hermanos con autismo para llamar la atención, por lo que los padres deben estar atentos a que esto no ocurra.