Accidentes más frecuentes de los niños en el colegio

Caídas y golpes que más se dan durante la jornada escolar entre los niños

Lisbeth García

Los niños pasan muchas horas en el colegio, su segundo hogar. No solo se divierten, aprenden, juegan, realizan actividades y crecen, sino que algunas veces también sufren accidentes. Ocurre cuando están reunidos la mayoría de las veces en el recreo, que es cuando saltan, corren, realizan varios movimientos e incluso dejan objetos mal ubicados con los que tropiezan.

Te contamos cuáles son los accidentes más frecuentes de los niños en el colegio y cómo prevenirlos, aunque como siempre, la precaución es la mejor solución.

Los 7 accidentes más frecuentes de los niños en el colegio

Los accidentes más frecuentes de los niños en el colegio

En el patio, el baño, el pasillo, las escaleras, los talleres o laboratorios, la entrada y salida del cole o la clase de educación física son algunos de los momentos y sitios más frecuentes donde ocurren los temidos accidentes escolares.

Y, ¿cuáles son los más comunes? Depende un poco de la edad del niño, por ejemplo, las quemaduras o los atragantamientos se dan en menores de 1 año, mientras que los traumatismos y las intoxicaciones se producen en los más mayores, algo normal puesto que a partir de los 15-18 meses los pequeños ya empiezan a caminar y su curiosidad les lleva a explorar nuevos lugares y a descubrir el mundo que les rodea.

Cabe hacer también una diferenciación entre niños y niñas, y es que ocurren más en chicos que en chicas. En cualquier caso, los accidentes más frecuentes de los niños en el colegio son: 

1. Caídas y golpes

Son la principal causa de accidente en la escuela y son caídas producidas generalmente por:

- Mal estado de los suelos (suelos brillantes o mojados), presencia de obstáculos o una incorrecta disposición del mobiliario. Son más frecuentes en los patios de juego y en algunos espacios interiores como el gimnasio, pasillos y aseos.

- Mal estado de las escaleras o presencia de obstáculos.

- También como consecuencia de la actividad deportiva o por un mal uso de los aparatos de juego.

Estos golpes y caídas causan contusiones, laceraciones, raspones, traumatismos, luxaciones o esguinces y en algunos casos fracturas.

2. Cortes y heridas

El mal uso de muchos de los objetos diarios que portan los chavales (cremalleras, tijeras, compás o regla, entre otros) puede ser el detonante de un corte o una herida en la mano, el brazo, la pierna o la cara. Otra circunstancia muy habitual es encontrarse con niños que sangran por la nariz, causado por algún golpe, cuerpo extraño o por calor.

3. Quemaduras

Las bebidas calientes que toman los niños en la merienda, los rayos del sol o los radiadores calientes generan este tipo de lesiones en la piel de los pequeños. 

4. Asfixias por cuerpos extraños y atragantamientos

Suelen producirse por la introducción de objetos pequeños en la boca o, también, por el atragantamiento  de algún alimento, y son más comunes en niños de corta edad. Aunque tampoco hay que olvidar aquellos accidentes por introducción de cuerpos extraños en otros orificios del cuerpo como la nariz o los oídos... En cualquier caso, estas situaciones requieren urgentemente de asistencia médica. 

5. Intoxicaciones

Algún alimento en mal estado, medicamentos, productos tóxicos...

6. Electrocución

Los centros escolares deben revisar periódicamente el estado de sus instalaciones eléctricas. Solo así se evitarán este tipo de contratiempos. 

7. Picaduras de insectos o mordeduras de animales

Cuando se realizan salidas al campo -momento en el que se producen este tipo de accidentes- los profesores deben previamente darles a los niños una serie de pautas sobre cómo comportarse delante de un animal, la ropa que deben llevar o el calzado más apropiado para esta situación. 

12 Consejos para evitar accidentes de los niños en el colegio

Los accidentes durante la jornada escolar pueden prevenirse. Toma nota de todos estos consejos

  1. Mantener los espacios de las aulas y el patio escolar limpios y organizados para evitar caídas. Los  bolsos, libros, maletas o sillas deben estar en su sitio y no tirados por los pasillos. Lo único que harán ahí es obstaculizar un lugar de paso. Por otro lado, si se cae un vaso de agua o de zumo, el alumno deberá limpiar de manera inmediata la zona para evitar resbalones. Y si no tiene material para hacerlo, avisar a un profesor o al bedel para que se encargue de ello o avise al responsable.
  2. Instruir a los alumnos en el uso de útiles. Los escolares usualmente utilizan herramientas de trabajo de material punzocortante, como tijeras, reglas o compases. Estos útiles deben estar en una zona segura.
  3. Evitar que los alumnos corran en los espacios no adecuados. Los profesores deben evitar que los niños corran en espacios pequeños y que se monten sobre sillas o mesas. Esto puede ser causal de fuerte golpes o caídas.
  4. Utilizar protección para ciertos trabajos. En el caso de realizar trabajo de laboratorio, cada alumno debe llevar batas de protección y todo el equipo de seguridad necesario dependiendo de la actividad a realizar.
  5. Mantener los enchufes protegidos. Observar con detenimiento las instalaciones eléctricas y mantener los enchufes protegidos lejos de la manipulación de los escolares.
  6. Los productos de limpieza, así como los químicos y los medicamentos, no deben estar cerca de ninguna zona transita por los niños. Éstos deben guardarse en un lugar seguro y protegido.
  7. Desde el colegio, los profesores deben impartir a los niños ciertas medidas de seguridad pero desde casa, los padres, también deben educarles en esta materia.
  8. Evitar tener objetos cortantes y/o punzantes a su alcance y, sobre todo, enseñarles cuál es su correcto funcionamiento, no solo con explicaciones, también con el ejemplo.
  9. Al vestir o desnudar a los niños y niñas hay que tener especial cuidado con las cremalleras que pueden engancharse en la piel y producir desgarros muy dolorosos.
  10. En las épocas de mayor calor, "obligarles" a que se protejan de los rayos con una gorra, que beban mucha agua para que no se deshidraten y se mareen y evitar que se expongan al sol directamente.
  11. Tener cuidado con los objetos pequeños que pueden quedar a su alcance y también con los juguetes grandes que puedan desmontarse en trozos pequeños o que contengan pilas.
  12. Enseñarles a los niños y niñas a masticar bien. No solo como medida preventiva para evitar un atragantamiento sino para que su digestión sea mucho más rápida y menos pesada. A su vez es importante no obligarles a comer cuando estén en plena rabieta o enfado. La comida se puede ir por otro lado y provocar un susto innecesario. Durante la comida, además, deben estar sentados sin cantar, gritar o jugar.

Y siempre, siempre, siempre informar a los padres y/o tutores de lo que le ocurra al niño y pedir ayuda externa (llamar a una ambulancia o al centro de salud más cercano) a alguien especializado.