Los terribles daños de las chanclas de dedo para los niños

Por qué los niños no deben usar chanclas como calzado diario

Alba Caraballo Folgado

Es muy posible que entre tu calzado de verano tengas unas, son las chanclas de dedo de toda la vida, también conocidas como slaps en Perú, cholas en Venezuela, hawaianas en Chile y Brasil u ojotas en Argentina. Son las clásicas sandalias de verano que nos permiten tener el pie fresco, ideal para los días más calurosos.

Sin embargo, podólogos y expertos en salud del pie alertan sobre el abuso de este calzado que, no sólo es dañino para los pies de los adultos, las chanclas de dedo son muy peligrosas para los niños.

Peligros de las chanclas de dedo para los niños

Peligros de las chanclas de dedo para niños

Las hay de todos los colores, con dibujos, sin ellos, con detalles en las tiras, de goma, de tela, de material... Las solemos usar para ir a la piscina y la playa, y hacen un sonido muy característico cuando andas, como si alguien estuviera dando palmas.

Son frescas y originales (a pesar de ser más antiguas que el comer), pero últimamente muchos niños y adultos también las usan como calzado diario y pueden llegar a utilizarlas durante todo el día. Sobre esto nos alertan asociaciones de podólogos y expertos en salud del pie, los niños no deben usar chanclas de dedo y mucho menos durante todo el día.

  • Su suela es plana y flexible, acompaña por lo tanto a nuestro pie a medida que damos el paso. ¿Cuál es el peligro aquí? El pie del niño queda suelto, sólo está agarrado a la sandalia por medio de las tiras que se meten entre el dedo gordo del pie. Esto obliga al niño a hacer más fuerza con la parte delantera para agarrar la sandalia y el peso de su cuerpo no se distribuye bien, por lo que terminará cargando el peso también sobre otras zonas como la lumbar o cervical.
  • El hecho de obligar al pie a hacer un esfuerzo mayor con la parte de los dedos para sujetar la sandalia hará que se sobrecarguen los tendones y músculos y esto puede terminar provocando una lesión. 
  • De nuevo, el hecho de agarrar con los dedos del pie las tiras de las chanclas hace que el niño se vea obligado a juntar mucho los dedos de los pies. Como resultado de ello, el tobillo va menos sujeto y, puede sufrir una torcedura de tobillo.
  • El niño se ve obligado con este tipo de calzado a dar paso más cortos por lo que se ve alterada su forma normal de caminar. 
  • Un zapato tan plano no es bueno para los niños ya que obliga al pie a absorber los impactos contra el suelo directamente y no ofrece un buen apoyo para el arco del pie ni para el talón. Además, hace sufrir al sistema aquíleo-calcáneo-plantar, el encargado de realizar el primer movimiento del paso.
  • Es muy frecuente que, la tira que sujeta el pie cause lesiones o laceraciones entre los dedos o en el arco del pie. Esto puede devenir en dolor, irritación, ampollas e infección de las heridas.
  • La fascitis plantar no es una patología propia de deportistas o adultos, los niños también pueden sufrirla, y las chanclas de dedo para niños son un calzado que puede provocarlo si se usa de forma prolongada. La fascitis es una inflamación del tejido conectivo del pie, que se encuentra en la planta del pie. Esto genera un dolor desde la mañana que puede ir incrementándose a medida que pasa el día.
  • Los niños están en pleno proceso de aprendizaje en general de todo, entre otras cosas de andar y lograr mantener el equilibrio. Estas sandalias impiden el correcto equilibrio del niño puesto que el talón va suelto. De esta forma, el niño se caerá más a menudo.