Qué hacer para que los huesos de los niños crezcan sanos y fuertes

La alimentación y el deporte, claves para que tu hijo crezca con unos huesos sanos

Almudena Román
Almudena Román Reumatóloga

Siempre habíamos oído decir que para que tus huesos crezcan sanos y fuertes había que tomar mucha leche. Es una creencia que va pasando de generación en generación. Y no le falta razón, aunque existen muchos otros alimentos que ayudan a conseguir unos huesos fuertes.

Te damos algunos consejos para que los huesos de los niños crezcan sanos y fuertes. Descubre qué alimentos debes incluir en su dieta para ayudar a la formación de su esqueleto.

Consejos para que los huesos de los niños crezcan sanos y fuertes

Qué hacer para que los huesos de los niños crezcan sanos y fuertes

Es esencial que los niños tengan unos huesos sanos y fuertes (es decir, una buena salud ósea), pero además eso determinará su salud ósea cuando sean adultos. De ahí la importancia de cuidar el crecimiento de nuestros hijos y la salud de sus huesos. 

Desde el momento en el que nacemos, vamos produciendo hueso nuevo y reemplazando el antiguo por otro renovado. Ese proceso depende de muchos factores, algunos los podemos cambiar y otros, como la genética no son modificables.

Lo importante es que los niños alcancen cuanto más hueso y más sano, mejor. Este proceso no acaba en la infancia ni en la adolescencia, se prolonga hasta aproximadamente los 30 años.

Pero... ¿qué podemos hacer para que los huesos de los niños crezcan sanos y fuertes? Tenemos dos 'claves' importantes: la alimentación y el deporte. 

Alimentación equilibrada y deporte para que los niños crezcan con huesos sanos y fuertes

Una de las cosas más importantes es tener una adecuada ingesta de calcio con la dieta. Las necesidades de calcio varían con la edad, incrementándose hasta llegar a la adolescencia. En ese momento, con el cambio hormonal y el llamado “estirón” las necesidades aumentan. De esta manera un bebé sano necesita ingerir entre 400 y 600 mg de calcio diarios y un adolescente entre 1 a 1.5 g diarios.

Si bien es verdad que la leche y sus derivados (yogures, natillas, quesos) tienen alto contenido en calcio no son los únicos alimentos (1 vaso de leche contiene 250 mg de calcio, independientemente de si es entera o desnatada).

Algunas frutas y hortalizas como las naranjas, las acelgas, las judías verdes o los garbanzos contienen tanto calcio o más que un flan.

Los pescados, como las sardinas en conserva o frescas tienen un contenido en calcio elevado.

Eso quiere decir, que un escolar o un adolescente que tenga una dieta equilibrada (frutas, verduras, pescado) y tome dos vasos de leche al día, se cubren las necesidades corporales.

Además del calcio es importante hacer deporte. Cuando uno realiza ejercicio físico estimula a su hueso para formar hueso nuevo y sustituirlo por el antiguo. Por ello es imprescindible realizar ejercicio regular.

Hay algunas enfermedades (como la diabetes o algunos trastornos hormonales) y algunos medicamentos que pueden producir una parada en la ganancia de hueso e incluso favorecer la pérdida. En estos niños puede ser necesario el aporte de calcio extra.

Una vida sana, con una dieta equilibrada y la realización de ejercicio físico regular en un niño sano, favorecerá a alcanzar una cantidad adecuada de hueso, y además un hueso de calidad.