Receta para sobrevivir a la convivencia familiar con niños en verano
Te damos los mejores consejos para pasar unas vacaciones de verano felices en familias con tus hijos
- Cómo podemos mejorar la convivencia familiar con los niños en verano
- ¿Qué método es el adecuado para estar más tranquilo en vacaciones?
- Qué más podemos hacer para que el convivio sea bueno para todos
En estas vacaciones, lo que más deseamos es descansar, sin embargo, hay una tarea de la cual no podemos ni olvidarnos ni dejar de lado, y es LA FAMILIA. Con ella, pasaremos días de convivencia y de mucho afecto (o no…). Parece que en verano la convivencia familiar resulta más complicada de la cuenta. Por eso, a continuación hemos recopilado algunos consejos que forman algo así como una receta para sobrevivir a la convivencia familiar con niños en verano.
Cómo podemos mejorar la convivencia familiar con los niños en verano

Sí, las vacaciones con niños en casa ¡también se sobreviven! Y se pueden convertir en una muy buena oportunidad para reforzar los vínculos, pero ¿existe algún truco para mejorar la convivencia familiar en estos días de receso? Para empezar, lo primero que hay que tener en cuenta es todo aquello que hay que evitar para que la convivencia familia sea sana. Y, principalmente, son tres cosas:
- Los insultos
- Las faltas de respeto, tanto por parte de los padres como de los niños
- Y el hábito de ignorar a los otros miembros de la familia
A lo anterior podemos sumar más errores que son bastante comunes en esta temporada, por ejemplo, querer llenar cada día con muchas actividades, no respetar los tiempos de descanso que todos necesitan, abusar de las pantallas (es más, ni siquiera llevarlas), improvisar o esperar que los niños se comporten como adultos en un viaje, una comida familiar o una tarde en casa.
Si mantenemos estos puntos presentes en cualquiera de ámbito de coexistencia que tengamos durante estos días de descanso, nos aseguraremos que la convivencia será:
- Empática. Estos significa que nos ponemos en el lugar del otro antes de responder
- Cuidada. Lo cual implica que nos cuidamos los unos a los otros
- Y apelamos a la actitud amorosa para realizar cualquier respuesta y acción
Recuerda que el estrés acumulado y el cansancio generado de los meses de trabajo y las obligaciones, nos tienen en un nivel alto de reacción. Y esta situación no nos va a permitir tener una convivencia sana. Por ello, que antes de salir de vacaciones o de compartir tiempo con los tuyos, puedes hacer un cambio de actitud que incluya todos estos criterios:
- Estar en respuesta y no en reacción
- Ser compresiva/o con el momento presente (no arrastres hechos pasados)
- Y respirar antes de contestar, sobretodo si la respuesta no va a ser buena
¿Qué método es el adecuado para estar más tranquilo en vacaciones?

Parece que la teoría está clara: todos tenemos bastante claro cómo se puede mejorar la convivencia en la familia: tranquilizándonos y dejando el estrés fuera de la receta. Sin embargo, a la hora de ponerlo en práctica, resulta un poco más complicado, ¿no crees? Una forma sencilla de conseguirlo es crear rutinas de verano. No hace falta vivir pendientes del reloj, pero sí tener una estructura.
1. Aprende a respirar
Te recomiendo que practiques respiraciones profundas cada día de tus vacaciones y de paso, empieces a crear un nuevo hábito, que te ayudará a llevar una mejor temporada una vez que vuelvas al trabajo así como de ritmo escolar y de vida familiar a la vez que la personal. Puedes practicarlo también con tus hijos: antes de salir de casa, antes de dormir o cuando haya una rabieta.
2. No pasa nada si no se llega a todo
Por otro lado, es importante, hacer consciente a los hijos de si lo que piden en este tiempo es una necesidad o un capricho. Hacerles esta distinción también evitará conflictos entre hermanos y posibles sentimientos de culpa por no llegar a todo lo que te demandan. Recuerda que el aburrimiento también educa, despierta la creatividad y enseña a los niños a buscar recursos propios.

3. ¡Hasta luego, redes sociales!
Y si les invitamos a hacer un descanso de las redes sociales, también podemos aprovechar para cambiar hábitos. Como siempre, el ejemplo resulta imprescindible para que haya un cambio de comportamiento real en la casa. En vez de llenar los huecos con pantallas, se pueden promover juegos de mesa, manualidades o una tarde de cine en casa. Ir al parque o merendar al aire libre también son grandes aliados.
4. Hablad de emociones
Estas vacaciones serán un momento para disfrutar los unos de las otros, para mostrar sentimientos y emociones o para sentiros amorosos con los abuelos, tíos, primos, hermanos y padres. También es ideal para hablar de lo que a cada uno le cuesta. A veces los padres cometen el error de querer que todo salga como lo imaginaron, y los hijos pueden caer en quejarse o no colaborar.
Puede ser levantarse con calma, desayunar juntos, reservar un rato para un tiempo de juego libre, otro para tareas de casa, otro para lectura o actividad física, y momentos de descanso. ¿Sabías que las rutinas dan seguridad a los niños?, además brindan tranquilidad a los padres. Por ello, a continuación he recogido una serie de consejos que te podrán ayudar a lograrlo con éxito.
[Leer +: Técnicas de relajación para los niños]
Qué más podemos hacer para que el convivio sea bueno para todos

Para que un convivio familiar sea bueno para todos, recordemos que los niños también necesitan saber qué se espera de ellos. Las vacaciones no es la ausencia total de normas, sino ser más flexibles con ellas. Puede haber horarios relajados, pero manteniendo los momentos para comer, dormir, colaborar en casa y compartir en familia. También ayuda no querer llenar todos los días de planes porque para convivir mejor, basta con bajar el ritmo y descansar.
También es nuestra labor aceptar que no todo tiene que salir perfecto. Los mantras familiares sirven para vivir estos días con más calma, por ejemplo, 'menos planes y más calma', 'no todo conflicto es un fracaso', 'hoy hacemos lo posible'... repetir esas frases ayuda a los padres a bajar la autoexigencia y a los niños para entender que la convivencia se aprende poco a poco. Unas buenas vacaciones en familia no dependen de hacerlo todo, sino de convivir mejor.
Con rutinas flexibles, juegos compartidos, descanso y mucho sentido del humor, el verano puede ser más llevadero para todos, en especial para aquellas madres que no tienen un periodo de descanso. Ser cordiales, planear y disfrutar, hace mucho más que tener a los niños en extracurriculares o que después entre ellos mismos se agredan por ganar un control de televisión. Nuestra recomendación es que siempre digan la verdad, para estar al 100 por ciento.
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Bibliografía
- Zheng, Y., Yang, C., et al. (2020). Vacaciones familiares: cómo las parejas toman las decisiones Trabajo de Fin de Máster. Facultad de Economía y Empresa, Máster Oficial en Marketing, Universidad Autónoma de Barcelona (ed.) España, pp- 1-57 Disponible en https://ddd.uab.cat/pub/trerecpro/2020/tfg_276227/YANG_ZHENG_ZHOU_Vacaciones_Familiares_Cmo_Las_Parejas_Toman_Las_Decisiones.pdf