Enfermedades renales infantiles: la acidosis tubular renal

Tratamiento para que los niños hagan una vida normal

Los riñones son los órganos encargados de eliminar las toxinas que produce el cuerpo durante su metabolismo diario. Dentro de estas toxinas, se encuentran ácidos orgánicos, que son un producto de estos desechos.

La acidosis tubular renal es una alteración en el funcionamiento de los riñones. Se produce cuando éstos no logran mantener el equilibrio bioquímico ácido-alcalino durante el proceso de filtración de la sangre, es decir, no logran desechar completamente estos ácidos o no logran reabsorber adecuadamente el bicarbonato suficiente para el buen funcionamiento del organismo.

Qué es la acidosis tubular renal en los niños

Niño bebe agua

La acidosis es un aumento en la acidez de la sangre, que puede deberse a varios motivos. Se origina en los túbulos de los riñones, cuando éstos devuelven ácido a la sangre en lugar de eliminarlo adecuadamente en la orina. En los niños, suele deberse a una inmadurez de los riñones al nacer, aunque los síntomas pueden tardar hasta tres años en manifestarse. La acidosis también puede presentarse acompañada de otros síndromes.

¿Qué síntomas presenta en los niños?

Cada caso de acidosis tubular renal es diferente y pueden presentarse algunos de los siguientes síntomas:

1. Retraso en el desarrollo: estatura y/o peso bajos.

2. Náuseas y/o vómitos.

3. Falta de apetito o dificultad para masticar.

4. Estreñimiento o en la mayoría de los casos, o diarrea.

5. Falta de tono muscular, que lleva a retrasos en el desarrollo motriz.

6. Retraso en el desarrollo psico-motor (DPM) por ejemplo, en el lenguaje.

7. Infecciones urinarias frecuentes.

8. En algunos casos, depósitos de calcio en los riñones, llamados nefrocalcinosis.

¿Cómo se diagnostica la acidosis en la infancia?

Se puede sospechar que un niño sufre de acidosis tubular renal cuando deja de crecer o subir de peso. Puede presentar también vómitos, náuseas e inapetencia. La acidosis se detecta fácilmente con análisis de sangre y de orina. Posteriormente, suele realizarse un ultrasonido renal para determinar si existe nefrocalcinosis; además de hacer rayos-X de las manos (o mano y pie) para medir la edad ósea, para comprobar si existe retraso en el desarrollo del sistema óseo o descalcificación.

Tratamiento para niños con una enfermedad renal

A lo largo del crecimiento del niño, los riñones pueden madurar y empezar a funcionar normalmente por si sólo. Esto puede ocurrir alrededor de los 7 años, a los 10 o durante la pubertad. Si no lo hacen, el niño debe seguir tomando la solución de citratos o bicarbonato el resto de su vida. Si no se recibe tratamiento, aunque el problema está en los riñones, la acidez en la sangre pone en gran riesgo a los huesos. Si la acidosis no es tratada adecuadamente, este exceso de ácido puede causar raquitismo y otras deformaciones. El depósito de calcio en los riñones (nefrocalcinosis) puede incrementarse si la enfermedad no es tratada y llevar a un fallo renal a largo plazo. Los niños con ATR pueden llevar una vida perfectamente normal, siempre y cuando tomen su tratamiento rigurosamente. Sin embargo, suelen tener un sistema inmunológico bajo y muchos de ellos tienden a enfermar a menudo.

Efectos secundarios del tratamiento para la acidosis

El tratamiento de la acidosis es agresivo para el estómago y puede causar gastritis. La solución de bicarbonatos puede causar distensión abdominal. Algunos pacientes pueden presentar intolerancia a la solución de citratos, padeciendo diarrea.

Colaboración: Tania Rimer. Coordinadora de la Asociación de Acidosis Tubular Renal, de Venezuela