Crisis de los tres meses del lactante. Causas y soluciones

Qué hacer ante la mal denominada crisis del lactante de los 3 meses

La mal denominada 'Crisis de los tres meses del lactante' responde a un momento evolutivo del bebé ante unas tomas más cortas, la percepción de que se distrae fácilmente cuando está en el pecho, que no mama con tanta frecuencia o que se mete la manita en la boca, lo que se suele  atribuir erróneamente al hambre.

Síntomas de la crisis del lactante de los 3 meses

Bebé mama

Estos comportamientos pueden llegar a causar mucho desasosiego en la madre que -una vez instaurada la lactancia materna en exclusividad- ya comenzaba a relajarse y a confiar más en ella misma y, por tanto en su propia naturaleza. Al haberse denominado como crisis y no como brotes o ritmos de crecimiento –que quizás sería lo más correcto- este concepto le confiere a este momento una connotación muy negativa, que puede llegar a ser muy perjudicial para el futuro de la lactancia.

Por desgracia, el nuevo comportamiento del bebé suele relacionarse erróneamente con que la mamá no tiene suficiente leche. Pero, hay que recordar una máxima en la lactancia materna que se basa en que la producción de la leche está totalmente relacionada con la succión.

Por ese motivo, lo ideal es que las madres estén prevenidas de que este momento puede llegar a inquietarles, por lo que es interesante conocer cuáles son los síntomas:

1- El bebé está inquieto, rompe el ritmo de las tomas y de los horarios.

2- Ya no pide pecho tan a menudo, algo que se puede interpretar de diversas formas: no tiene hambre, no quiere comer o rechaza el pecho.

3- Ahora el pequeño hace ahora tomas de escasos minutos frente a las largas sesiones del principio.

4- El bebé se distrae por cualquier cosa incluso cuando está mamando puede repetir gestos o movimientos que resultan curiosos.

5- La mamá se nota los pechos blandos, lo que atribuye a una producción insuficiente de leche.

6- El bebé engorda menos, lo cual puede reforzar la sensación de que pasa hambre.

7- Disminuye la frecuencia de las deposiciones del bebé. Lo que se puede interpretar como señal de una ingesta insuficiente.

Estos reajustes son un indicio de que un bebé a los tres meses sigue un patrón de crecimiento evolutivo, que responde a que al ser más grande se ha convertido en un experto en el arte de la succión por lo que van más rápido; a que comienzan a ser más curiosos motivo por el que se distraen más fácilmente.

Qué hacer ante la crisis del lactante de los 3 meses

La solución es, una vez más, hacer oídos sordos a los 'expertos en lactancia' materializados en familiares, amigos y vecinos y acudir al personal sanitario con formación específica en Lactancia Materna y/o a los grupos de apoyo a la lactancia, en los que otras madres experimentadas pueden aconsejar de primera mano y con conocimiento de causa.

Así que, la solución es relajarse, confiar en una misma y, sobre todo, continuar ofreciendo el pecho al bebé. Y en muy pocos días, las rutinas volverán a establecerse porque cada madre tiene la leche suficiente y la capacidad para fabricar toda la que el niño necesite en cada una de sus etapas de crecimiento.

Susana Torres. Colaboradora de Guiainfantil.com y Asesora de lactancia