Consejos sobre los zumos de frutas en la dieta del niño

El uso y abuso de los zumos industriales en la infancia

Carlota ReviriegoNutricionista

Hace años las recomendaciones respecto a la alimentación infantil eran muy diferentes de las actuales, y, en muchos casos, investigaciones y avances científicos han propiciado estos cambios. La introducción de alimentos en la dieta del bebe no debe hacerse hasta, según la OMS, los 6 meses de edad, y eso incluye cualquier comida y bebida que no sea la leche, materna o artificial.

El zumo no ofrece absolutamente ningún beneficio nutricional en bebes menores de 6 meses, para los que la leche materna es el mejor alimento. Esta es razón suficiente para posponer su incorporación a la dieta del niño y, por tanto, no debería introducirse antes de esta edad. 

¿Son buenos los zumos para los niños?

 Niño bebe zumo tumbado

El zumo industrial tampoco tiene ventaja alguna, nutricionalmente hablando, sobre la fruta fresca, ni en bebes de más de 6 meses ni en niños, ni, lógicamente, en adultos. De hecho, algunas bebidas de frutas se suplementan con leche o calcio procedente de la misma, para hacerlas ricas en calcio, pero carecen de otros nutrientes presentes en la leche materna o de vaca, por lo que sería más conveniente tomar zumo, por una parte, y la leche habitual por otra.

Sin embargo, el zumo natural puede formar parte de la dieta habitual siempre que se consuma como parte de una dieta equilibrada y en cantidades moderadas. No así las bebidas de frutas, que nutricionalmente no son equivalentes al zumo de frutas natural. 

El consumo de zumo o bebidas a base de frutas en exceso se ha relacionado con el desarrollo de ciertos síntomas como diarrea, flatulencia, además de con la aparición de caries dental. De hecho, para evitar o prevenir la caries dental derivada del consumo excesivo, el zumo no debería suministrarse en biberones o tazas antigoteo de las que el niño pueda disponer a su antojo, sino de manera puntual y en un vaso, y nunca cuando el bebe o niño va a irse a dormir.

Más peligroso aun, el consumo de zumo se correlaciona con el sobrepeso y la malnutrición. Sobrepeso porque proporciona cantidades elevadas de azucares simples y malnutrición porque la gran mayoría de los micronutrientes que proporciona la fruta natural no están presentes en el zumo de frutas.

Tampoco es apropiado su uso como sustituto del agua para tratar la deshidratación ni para controlar la diarrea.

Los padres deben fomentar el consumo de fruta entera en lugar de zumos en sus hijos, y el consumo de las cantidades dietéticas recomendadas. El consumo, no obstante, debería limitarse a una ración diaria de menos de 200 ml en niños menores de 6 años o de no más de 350ml en niños de más de 7 años.

Es labor de los padres diferenciar el zumo de fruta de las bebidas elaboradas con zumos o néctar, y enseñar a sus hijos a diferenciarlas, reservar los zumos y las bebidas de frutas para las ocasiones especiales, que siempre las hay, y fomentar el consumo de fruta fresca a diario.