Cómo enseñar inglés a los niños pequeños

Recursos prácticos para a enseñar inglés a los niños pequeños

Celia GarabayaEducadora

Existen muchos mitos sobre el aprendizaje del inglés en niños, estamos acostumbrados a tratar el inglés como una asignatura más, lo que es un error, cuando enseñamos inglés a los niños debemos tratar que los niños vean que el inglés es un juego y que además les va a ayudar en el día a día de su vida. Esto lo podemos conseguir solamente a través de diferentes juegos organizados.

Cuando enseñas inglés a niños pequeños debemos tener en cuenta que lo más importante es envolver al niño en una atmosfera en la que el idioma principal es el inglés, de una forma natural, no como una clase. 

Aprender inglés a través del juego

Cómo enseñar inglés a los niños pequeños

Debemos adaptar cualquier juego de los que realicemos al inglés, esto dependerá de la edad del bebé o del niño, hasta los 3 años de edad podemos introducir el inglés sin necesitar para nada el español, una vez que los niños superan los 3 años (y nunca se les ha enseñado inglés) el aprendizaje es más complicado, ya que tienen el español muy afirmado en su cerebro, por ello debemos utilizar más la traducción simultánea en las frases complicadas, repitiendo lo mismo varias veces. Cualquier juego lo podemos utilizar para que el niño aprenda inglés.

1- Fichas o tarjetas en inglés para niños

Creadas por Glen Doman hace más de 50 años, es uno de los juegos y actividades estrella para el desarrollo del cerebro y el aprendizaje del niño. En ellos utilizamos la repetición, los efectos visuales y por supuesto nuestra voz. Se trata de tarjetas con los dibujos de la materia que estemos trabajando en ese momento, por ejemplo las partes del cuerpo en inglés, les iremos enseñando las fichas y repitiendo varias veces la parte del cuerpo a la vez que nosotras gesticulamos para conseguir que al niño le llame más la atención.

2- Canciones en inglés para niños

La música tiene un poder nemotécnico mucho mayor que la vista, además la música la relacionamos con alegría, diversión, siendo un sentimiento innato al ser humano que el niño ya posee. Podemos encontrar miles de canciones en inglés que trabajan diferentes partes del desarrollo de los niños. Desde canciones para aprender el abecedario en inglés, los colores, números, hábitos como lavarse los dientes y todo lo que se nos ocurra.

Todos los días debemos tener un rato de canciones, además es bueno que cada canción siempre tenga el mismo baile para que a los niños les resulte más fácil relacionarlo. Una de las bases del aprendizaje en los niños es la relación de palabras con las acciones que observa, por ello los gestos que hagamos serán para escenificar lo que la canción dice.

3- Vídeos para aprender inglés

Una práctica muy habitual cuando queremos que un niño aprenda inglés, es empezar a poner al niño la televisión o las canciones en inglés, un método que no funciona si no lo trabajamos correctamente, tenemos el ejemplo claro en todas las generaciones que crecieron escuchando una y otra vez a los Beatles o a los Rolling Stones, sin conseguir aprender ni una sola palabra en inglés.

Aprendemos inglés mediante tres pilares básicos, escucharlo, relacionar lo que oímos y la atención, los niños cuando les ponemos delante de una televisión en inglés se quedan con las imágenes pero desconectan automáticamente del sonido, por ello los vídeos y las canciones deben estar apoyados por nosotros, que nos encarguemos de llamar su atención por gestos incluso repitiendo lo que dice la película dando énfasis a las palabras que queremos. 

4- Cuentos para aprender inglés

Es un método ideal para que los niños aprendan inglés, siempre podemos utilizar los cuentos clásicos, aunque a los niños les encanta que creemos cuentos en los que ellos se sientan los protagonistas, es sencillo podemos utilizar lo que estamos estudiando en inglés en ese momento, por ejemplo los colores, aunque si ha pasado algo curioso ese día lo utilizaremos  para crear el cuento, por ejemplo si el niño ha sido egoísta y no ha querido compartir, podemos hacer un cuento en el que hay un niño que se negaba a compartir, y al final como el no comparte los demás ya no comparten con él, cambiando así su punto de vista. Al hablar de cosas que le han sucedido el niño presta más atención a la historia y por consiguiente al inglés.