Trucos para padres cuentacuentos

Consejos para ser un buen cuentacuentos

Todos los que hemos tenido que hacer de cuentacuentos alguna vez o muchas veces, se han preguntado. ¿Cómo ser un buen papá o mamá 'cuentacuentos' y no morir en el intento? No hace falta tener un gran talento de actor o dotes de narrador o locutor de radio, básicamente hay que poner ilusión en el empeño como ingrediente principal y tener ganas de transmitir el contenido de magia y fantasía que comunican los cuentos.

Cómo ser un papá y mamá cuentacuentos

Madre cuenta cuento a bebé

A todos, absolutamente a todos lo padres y madres les toca alguna vez, ¡o muchas veces!, convertirse en cuentacuentos. ¿Hay una fórmula secreta para ser un buen cuentacuentos? Estos son los trucos básicos que debes seguir para ser un buen cuentacuentos para los niños. 

1. Elegir muy bien lo que vamos leer. El ingrediente fundamental es lo que se va a leer al niño, el libro, el cuento de su revista… Debe elegirse de acuerdo con los gustos del niño. Lo mejor es que lo elija él, aunque siempre pida el mismo (algo encuentra en esa historia que le reconforta, aunque no pueda ni explicárselo ni explicárnoslo). Si el niño no se decanta por uno u oro tipo de historias, lo mejor es ofrecerle una buena variedad para que vaya perfilando sus gustos. En este caso, una suscripción a una buen revista infantil puede ser un acierto: la revista llega cada mes a casa, a su nombre, algo que le hace mucha ilusión) y le ofrece un abanico muy amplio de posibilidades cada mes en un mismo ejemplar y, por supuesto, de un mes a otro. También conviene que vaya regularmente a la biblioteca del colegio o del barrio o a la librería  y hojee a su gusto y se deje aconsejar.

2. La interpretación es la clave del éxito. El texto, como en cualquier obra de teatro, es la base, pero la interpretación puede ser la clave del éxito o el fracaso de la obra. Cuando el padre o la madre leen o cuentan un cuento, tiene que poner la voz, las modulaciones, los cambios de tono, tiene que poner los gestos, las manos, las piernas, los pies… ¡tienen que poner el corazón! Ante su hijo o su hija, el padre o la madre se convierten en magos capaces de fascinarles. Ya es mucho para ellos que papá o mamá les dedique ese tiempo en exclusiva. Pero, además, le encanta que, por unos minutos, pierdan su papel de padre o madre responsable y sensato y se conviertan en un actor cómico o dramático. Si se pone el empeño, el éxito está asegurado.

3. Encontrar el momento adecuado. No siempre es el que le viene bien a mamá o a papá. A veces, el niño está cansado o nervioso, y necesita relajarse de otro modo, jugando y corriendo en le parque. 

Habrá un momento en que nos pida que le contemos el cuento de siempre ¡otra vez! o uno nuevo. El final del día, justo antes de dormir, es un momento mágico: el niño se prepara para conciliar el sueño, podemos bajar un poco el nivel de la luz y disfrutar tanto como él con nuestra interpretación.

 Consuelo Cuevas

Consuelo Cuevas
Redactora Jefa 
Bayard Revistas