Comportamientos erróneos con los niños en el campo

Lo que nunca debemos hacer en el campo con nuestros hijos

Hay conductas que los padres enseñamos a los niños en el campo pensando que estamos respetando la naturaleza, como tirar una monda de naranja o salirse del camino para coger un atajo. Sin embargo, la naturaleza es muy frágil y, aunque no nos demos cuenta, cada paso que damos sobre ella afecta. Los padres debemos dar ejemplo a nuestros hijos y erradicar esas conductas que a la larga degradan nuestro ecosistema. 

En Guiainfantil.com te decimos  qué acciones no deben aprender tus hijos cuando vas al campo.

Lo que nunca debemos hacer en el campo

Cosas que no se deben hacer en el campo

1- No introducir especies vegetales ni animales que no pertenezca a ese ecosistema. La típica serpiente pequeñita y mona que alguien regala por su cumpleaños al niño y que ahora se ha convertido en una auténtica boa constrictor, o la tortuguita de las Galápagos que ha crecido y no nos cabe en el acuario, o una flor tropical que nos trajimos del último viaje… nunca se deben soltar ni plantar en nuestro ecosistema, ya que al no pertenecer a él ponen en peligro a las especies autóctonas. 

2- No arrancar flores, plantas y setas que no se conozcan. Son muchos los niños que quieren disfrutar de un día en la naturaleza y, por lo tanto, si cada uno de ellos se dedicase a recoger flores o plantas, muchas de ellas protegidas o en simbiosis con otras, como lo es el musgo, desequilibraríamos el ecosistema del lugar.

3- No arrojar basuras, incluso la biodegradable. Todos sabemos que los papeles, cigarros, plásticos, latas, etc, tardan años en degradarse y, más unos que otros, estamos concienciados de la importancia de no tirar estas cosas en los espacios naturales, sin embargo, muchos adultos siguen pensando que pueden desprenderse de las cáscaras de las mandarina, o de las manzanas tranquilamente porque se lo comerán los animales o porque se degradará rápidamente. Esto es cierto en parte, pero la verdad es que somos muchos y el campo no puede deshacerse de toda la basura orgánica que arrojamos cada día, con lo que la próxima vez que vayas al campo te sentarás sobre las cáscaras de las pipas o de naranja del anterior senderista. Por otro lado, los animales del lugar no están acostumbrados a comer muchas de las porquerías que tiramos, como salchichas o pan, ya que en su entorno esto no crece, causándoles graves trastornos intestinales.

4- Poner a hacer caca a los niños en cualquier sitio y no recogerlo. El hacer caca en el campo, aunque parezca sencillo, es todo un arte. Os puedo decir que hay incluso un libro dedicado por entero a ese tema. No se debe hacer caca en cualquier lugar más que nada porque el siguiente puede pasar por ahí y pisarlo, o cualquier animal se puede acercar y comerla, ya que las heces humanas les atraen, causándoles problemas gástricos. Lo correcto es hacer un agujero y poner al niño, después taparlo y colocar una piedra encima. Y lo más importante, no arrojar los papeles al suelo nunca, los metemos en una bolsa y nos los llevamos con nosotros.

5- Tampoco hay que dejar a los niños subirse a los árboles ni salirse del camino por atajos, ya que eso degrada la zona más rápidamente.

En resumen: lo más importante es respetar la naturaleza, y seguir a pies juntillas una de las frases más conocidas por los montañeros: ¡Todo lo que me traigo en la mochila, me lo llevo en la mochila!

Patricia Fernández. Redactora de Guiainfantil.com