Qué es la neumonía en los niños

Síntomas y tratamiento de la neumonía en los niños

Iván Carabaño AguadoPediatra

La palabra neumonía muchas veces asusta a los padres. Lo cierto es que, en general, al menos en la mayor parte de los pacientes en edad pediátrica, no es tan fiero el león como lo pintan. Por tal motivo, creo necesario explicar en qué consiste una neumonía. Para entender esta patología, recordemos primero cómo es la anatomía del aparato respiratorio. 

Qué es la neumonía infantil

Doctor ausculta a una niña

El aire entra por la nariz o por la boca (vía aérea superior), desde donde se dirige a la tráquea, que se ramifica en dos bronquios principales (uno hacia el pulmón derecho y otro hacia el izquierdo). Estos bronquios, a su vez, se ramifican (nunca mejor dicho: como las ramas de un árbol) en bronquios de menor tamaño. Los más pequeños se llaman bronquiolos. Los bronquiolos acaban en unos saquitos llamados alveolos pulmonares. Allí es donde se produce el intercambio gaseoso. Pues bien, teniendo eso en cuenta, la neumonía es aquella situación caracterizada por la presencia de pus en los alveolos. Como vemos, es una infección de la vías respiratorias bajas.

Síntomas de neumonía en los niños

Desde un punto de vista clínico, el niño tendrá fiebre (como en cualquier infección), manifestará tos y mocos (como en cualquier infección respiratoria), pero además podemos apreciar cierto esfuerzo respiratorio (lo que los médicos llamamos 'tiraje'), irritabilidad, dolor en el pecho o el abdomen y un grado variable de afectación del estado general.

La manera de diagnosticar una neumonía es a través de una radiografía de tórax, donde se suele apreciar una 'mancha blanca'. He de anotar que, si solicitamos la placa demasiado pronto, es posible que no veamos ningún cambio en la misma.

Tratamiento de la neumonía en los niños 

Aunque en ocasiones hemos de ingresar a los niños con neumonía (si hay mal estado general, necesidad de oxígeno o complicaciones como el derrame pleural), lo más normal es que puedan seguir un tratamiento domiciliario. Aunque hay neumonías producidas por virus, en general, el tratamiento consiste en la administración de un antibiótico durante aproximadamente una semana.