¿Por qué los papás nunca se quedan?

¿Alguna vez te has preguntado por qué los padres o tu mismo no tienen el detalle de estar con sus hijos en lo que para ellos es importante? Hace algún tiempo un padre nos envió su experiencia sobre eso. La compartimos contigo porque creo que es de lo más oportuno y merece una reflexión por parte de todos.

Carta de un papá: ¿por qué los padres no se involucran más en las tareas de sus hijos?

Por qué los padres nunca se quedan

'Como lo hago de lunes a viernes, el otro día fui a dejar a mi hija de 8 años a su entrenamiento de gimnasia artística, al llegar a la puerta, la entrenadora nos dijo a un grupo de papás, que ese día habría un simulacro de competencia y que a diferencia de los entrenamientos normales nos podíamos quedar a verlas o regresar en dos horas por ellas. Se hizo un pequeño silencio, las niñas miraban expectantes, pero sin darle mayor importancia al comentario de la entrenadora, nos despedimos de nuestras hijas con un beso quedando en regresar por ellas más tarde.

Cuando nos íbamos alcancé a escuchar a una niña que entre reclamo, broma y seriedad, decía a sus compañeras y entrenadora ¿Por qué los papás nunca se quedan? Dicha pregunta me cayó como un balde de agua fría y me hizo reflexionar por largo tiempo. ¿Por qué los papás nunca nos quedamos? ¿Por qué los papás perdemos de vista esos pequeños detalles que para nosotros pasan desapercibidos pero que para nuestros hijos son tan importantes? ¿Por qué los papás no vamos a los eventos de su colegio, a la clase pública, al concurso de oratoria, al festival de primavera, a la carrera del día del padre; a la posada, a los partidos de fútbol, a la entrega de premios, a la Misa de fin de cursos, etc., etc., etc?

¿Por qué los papás no agendamos las actividades de nuestros hijos? ¿Por qué los papás siempre tenemos tiempo para todos menos para ellos? ¿Por qué los papás preferimos descansar leyendo el periódico que jugar con nuestros hijos? ¿Por qué los papás estamos siempre serios, siguiendo el protocolo de los adultos? ¿Por qué los papás nos olvidamos de que fuimos niños y nos volvemos serios y aburridos? ¿Por qué los papás no les contamos cuentos a nuestros hijos a la hora de irse a dormir? ¿Por qué los papás no nos acostamos con ellos cuando tiernamente nos lo piden? ¿Por que los papás no bromeamos con nuestros hijos? ¿Por qué los papás perdemos la espontaneidad e imaginación que teníamos cuando éramos como nuestros pequeños? ¿Por qué los papás no conversamos con nuestros hijos? ¿Por qué los papás no compartimos con nuestros hijos sus triunfos y sus fracasos? Y así, miles de porqués.

Hemos perdido de vista que el tiempo pasa desapercibidamente sin darnos cuenta y que nuestros pequeños crecerán repentinamente para llevar una vida independiente; se acabarán los chupetes y biberones, las fiestas infantiles de pasteles y payasos, las guerritas de lodo, los días de campo, los días de dormir a su lado porque tienen miedo, las aventuras mágicas, etc. Se acabará el tiempo de llevarlos a clases de música, de karate, de natación y de gimnasia, de ver una película reunidos en familia comiendo palomitas, de las salidas todos juntos a algún restaurante que tenga juegos, de las idas al club, de los viajes familiares. Se acabarán las peleas por ir en la ventana y pasarán del asiento trasero a manejar el coche y sus propias vidas. Aprovechemos ahora que tenemos tiempo de vivir y convivir con ellos, seamos cuidadosos de estos importantes momentos y de las bellas oportunidades que la vida nos da para compartirlas con ellos, no perdamos de vista las pequeñas grandes cosas que ellos ven. No se si finalmente los papás decidamos quedarnos o no, de lo que si estoy seguro es que nuestros pequeños crecerán mas rápido de lo que nos podemos imaginar'.

Raúl Martínez Caso. Lector de GuiaInfantil.com