6 escalones para que los niños sean protagonistas de su aprendizaje

Esta pirámide guía a los maestros en la búsqueda del mejor método de aprendizaje para sus alumnos

Cristina Barranco

A mediados del siglo XX, el psicólogo y pedagogo estadounidense Benjamín Bloom junto a otros colaboradores idearon un modelo denominado taxonomía de Bloom, cuya finalidad es tratar de explicar cómo el aprendizaje infantil debe estar estructurado y organizado. Esto dio lugar a una pirámide con escalones que los maestros pueden usar para lograr que los niños sean protagonistas de su propio aprendizaje, promoviendo una forma de educación con una visión integral.

Los escalones de la pirámide para el aprendizaje de los niños

Escalones para que el aprendizaje de los niños

Vamos a conocer un poco más sobre esta pirámide relativa al aprendizaje de los niños. En primer lugar, debemos tener en cuenta que la taxonomía de Bloom se divide en tres dominios: el cognitivo, el afectivo y el psicomotor.

En esta ocasión, nos vamos a centrar en el cognitivo, que alude al área intelectual del alumnado. Este tiene en cuenta que hay habilidades de orden inferior y superior, las cuales evolucionan de lo simple y concreto a lo complejo y abstracto. Comenzamos conociendo los escalones relativos a las habilidades de orden inferior:

1. El primer escalón es recordar
Requiere del dominio de la memoria y se refiere a reproducir los conocimientos que poseemos. En el aula se puede ver si se ha superado dicho nivel cuando observamos que nuestro alumno es capaz de recuperar un hecho, citar una frase leída con anterioridad, hacer una lista, definir, etc.

A partir de las características de esta primera habilidad de 'recordar', la taxonomía de Bloom relaciona una serie de verbos. Todos ellos indican que el alumno ha superado este primer nivel. Estos verbos son algunos como: reconocer, reproducir, identificar, describir, definir, marcar, etc.

2. Segundo nivel: entender
Se puede percibir si el alumno ha adquirido este nivel si es capaz de dar sentido a lo aprendido, comprendiendo conceptos y explicándolos con sus propias palabras siendo capaz de dar ejemplos.

Los verbos que se asocian a esta categoría son: resumir, describir, interpretar, clasificar, comparar, ejemplificar, etc.

3. En el tercer nivel encontramos la necesidad de aplicar
Se trataría de llevar a la práctica el conocimiento previo del que disponemos. Lo que ayuda a descubrir si el alumnado ha superado este nivel sería que puede desarrollar una tarea final.

Ciertos verbos suelen ser: usar, desempeñar, ejecutar, implementar, compartir, ilustrar, etc.

Más habilidades que los niños deben adquirir en el estudio

El aprendizaje autónomo de los niños

Como ya hemos mencionado, el dominio cognitivo de la pirámide de Bloom incluye habilidades de orden inferior (las que acabamos de ver) y de orden superior. ¡Vamos a comprender estas un poco mejor!

4. El cuarto escalón de nuestra pirámide: analizar
Precisa de un razonamiento que va de lo general a lo concreto para que al alumno sea capaz de descomponer e identificar la relación entre conceptos o ideas.

En esta categoría el alumno debe adquirir habilidades relacionadas con los siguientes verbos: organizar, discriminar, comparar, estructurar, enlazar, valorar, etc.

5. En el quinto nivel: evaluar
Se relaciona con la capacidad de analizar y realizar una valoración del procedimiento seguido durante la ejecución de una tarea.

Los verbos vinculados con este nivel son: criticar, revisar, experimentar, detectar, probar, formular hipótesis, etc.

6. El punto más alto de la pirámide: crear
El alumno debe tomar conciencia crítica de todo el conocimiento adquirido previamente para generar nuevas estructuras.

Algunos de los verbos relacionados podrían ser: diseñar, construir, planificar, idear, elaborar, inventar, etc.

Como se puede apreciar, los verbos presentados en cada uno de los niveles ayudan a diseñar actividades acorde a cada uno de estos. Para saber más sobre los verbos en cada uno de los escalones de la pirámide, se puede consultar el documento sobre la taxonomía de Bloom elaborado por la Universidad de Itson (México).

El dominio afectivo y el psicomotor en el aprendizaje infantil

El aprendizaje en el aula y los maestros

Si bien hemos querido centrarnos en el dominio cognitivo de los niños, ya que es el que hace referencia al desarrollo intelectual de los pequeños, no podemos olvidar que la parte afectiva y de psicomotricidad también es importante en el aprendizaje infantil. Por ello, a continuación las abordamos.

- Dominio afectivo
Hace referencia a la conciencia y el crecimiento personal del alumnado en relación a actitudes y emociones tanto propias como ajenas. En este dominio se incluyen cinco niveles, ordenados de manera jerárquica, desde el nivel más sencillo al más complejo, los cuales se deben lograr consecutivamente: recepción, respuesta, valoración, organización y caracterización.

- Dominio psicomotor
Concierne al cambio desarrollado en la conducta, la destreza y las habilidades psicomotoras del alumnado. Por ejemplo, la manipulación de objetos. Este dominio comprende cinco niveles: percepción, predisposición, respuesta guiada, respuesta mecánica y respuesta completa evidente.

Cómo hacer para que los niños sean protagonistas de su aprendizaje

Niños protagonistas de su aprendizaje

La taxonomía de Bloom debe ser considerada como una guía para los docentes pues les orienta hacia la construcción del aprendizaje del alumnado. Se trata de una herramienta esencial que el profesorado debe emplear para establecer metas y objetivos de aprendizaje, fomentando un desarrollo cognitivo progresivo y un aprendizaje centrado en los estudiantes.

Cuando el profesional educativo programa los contenidos que va a impartir en el aula, debe tener en cuenta principalmente los conocimientos previos del alumnado, pudiendo establecer un nivel acorde a estos y debiendo avanzar sucesivamente de nivel hasta conseguir los niveles más altos mediante la secuenciación de las diferentes actividades. Para ello, se debe atender a la pirámide en la que se manifiestan los diferentes objetivos, los cuales ayudan a avanzar de manera progresiva en los procesos cognitivos, interiorizados por medio de dichas propuestas didácticas.

Se puede señalar que, la idea principal de la taxonomía es colocar de forma jerárquica aquello que los profesores desean que sus alumnos aprendan. Los niveles son sucesivos y graduales, es decir, para pasar al siguiente nivel deben haber adquirido los niveles previos, por lo que podemos conocer las capacidades adquiridas por el alumnado.

Los beneficios de este método educativo para los alumnos

Métodos educativos para el aprendizaje

En cuanto a los beneficios que le aporta al alumnado este tipo de aprendizaje en pirámide:

- Se puede decir que les ayuda a tomar conciencia crítica de su propio aprendizaje superando los diferentes niveles al ritmo que precise cada uno, atendiendo así a la inclusión y a la atención a la diversidad del aula.

- Asimismo, al tratarse de un aprendizaje en el que el alumnado se involucra de manera activa siendo el protagonista de su propio aprendizaje, daría lugar a un aprendizaje significativo y funcional, pudiendo generalizar dichos conocimientos a otros contextos.

- Por otro lado, mediante la práctica de los niveles superiores reflejados en la pirámide se puede aludir a las metodologías activas, las cuales pretenden formar a alumnos y alumnas competentes que sean capaces de utilizar su creatividad para resolver problemas de la vida cotidiana.

Como conclusión, destacar que es una herramienta clave en la educación actual pues presenta multitud de beneficios imprescindibles para formar a ciudadanos que puedan desenvolverse de manera satisfactoria en sociedad.

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