Los mejores sistemas de educación alternativa para los niños. Diferencias entre ellos

Te ayudamos a escoger el mejor sistema educativo alternativo de aprendizaje para tu hijo

Estefanía Esteban

Que si el sistema Montessori, que no, que mejor el sistema Waldorf... Al final, nos entran dudas. ¿Cuál será el mejor? Aunque la primera pregunta a responder tal vez sea esta otra: ¿los conoces? ¿Sabes en qué se basa cada uno de estos sistemas educativos alternativos? ¿En qué se diferencian?

Te ofrecemos una selección de los principales sistemas educativos de aprendizaje. Buscamos las diferencias y similitudes entre los mejores sistemas de educación alternativa para los niños. Y aquí tienes el resultado.

Analizamos las diferencias entre los mejores sistemas de educación alternativa para los niños

Educación alternativa

Existen muchos tipos de sistemas educativos alternativos al convencional. Algunos presentan similitudes pero también algunas diferencias. Te explicamos en qué se basa cada uno de ellos y qué les diferencia del resto. Tal vez así podrás reflexionar sobre cuál prefieres para la educación de tu hijo. Aquí los tienes: estos son los mejores sistemas de educación alternativa para los niños, con sus pros y sus contras:

1. Sistema educativo Montessori: Sistema educativo muy seguido en todo el mundo. Lo creó la pedagoga italiana María Montessori, y se basa en el aprendizaje como algo atractivo y divertido a través del juego y el respeto de las individualidades y el ritmo de aprendizaje de cada niño. El protagonista del aprendizaje es el niño, y para que pueda aprender se utilizan métodos didácticos. ¿Sus pilares básicos?: autonomía del niño, libertad, derecho a elegir, autodisciplina y desarrollo de la voluntad. 

2. Método constructivista: La cuestión no es que el niño aprenda todo de memoria, sino que aprenda a utilizar las diferentes herramientas educativas de las que dispone para utilizar los conocimientos que necesita para enfrentarse a la vida. Es un método de aprendizaje muy práctico. 

3. Método Waldorf: Se trata de un sistema educativo creado por el filósofo suizo Rudolf Steiner. La verdad es que comparte muchas similitudes con el método Montessori, en el sentido de que se busca formar a los niños para que en un futuro puedan renovar la sociedad. Para ello, el foco está en cada niño, en sus habilidades y creatividad y en cómo pueden utilizarlas por el bien global de la sociedad. No existe la presión de los exámenes y las notas y se busca potenciar las habilidades individuales sin olvidar favorecer el trabajo en equipo.

4. Pedagogía Pikler: La filosofía Pikler se basa en la independencia y autonomía del niño, desde muy pequeño. Se nutre de la teoría de apego, de la filosofía Montessori y en gran parte también del constructivismo. Para que los niños consigan lograr sus metas, aseguran, necesita ser autónomo, pero para ello, necesita a su vez mucho afecto y un fuerte apego con las personas que le rodean, le cuidan y le educan. 

5. Escuelas democráticas: ¡Fuera jerarquías! Los profesores no son más que los niños y las decisiones se toman entre todos.  En estas escuelas se incentiva la curiosidad de los niños por aprender y se deja que sean ellos los que decidan qué quieren aprender y cuándo. Sus formas de trabajo se basan en los principios democráticos. No existen calificaciones pero sí castigos. Cuando alguien hace algo mal, el resto de niños se reúnen en asamblea para debatir una posible solución. Si no la encuentran, se puede establecer un 'castigo'. 

6. Sistema Amara Berri: Basado en la experimentación, el sistema educativo Amara Berri (San Sebastián, España) apuesta por un modelo educativo práctico, y menos teórico. Que los niños puedan aprender probando, investigando y analizando. Los profesores no les dan respuestas, sino que les ayudan a encontrarlas. Se respeta el ritmo de aprendizaje de cada niño y se potencia las habilidades de cada uno. Las aulas son lugares prácticos: las matemáticas se aprende formando un mercado, se potencia la expresión oral y el debate, el pensamiento crítico... 

7. Escuela libre: Se trata de un sistema educativo totalmente alternativo, que se sitúa fuera de sistema educativo oficial. Se basa en el respeto del ritmo de aprendizaje del niño y en el fomento de la curiosidad, la creatividad y el desarrollo personal. Recogen el relevo de las antiguas escuelas humanistas.

8. Escuela popular Paulo Freire: El creador es un educador brasileño (Paulo Freire) que apuesta por la educación alternativa a la clásica para todos los niños, no sólo para los que pueden pagarla. Su ideal es conseguir niños con pensamiento crítico, favorecer la libertad de pensamiento y la creatividad y por supuesto, conseguir niños más independientes que sientan curiosidad por aprender, que sepan esforzarse y perseverar en la consecución de sus metas. Su sistema educativo (creado en el 2005) busca implicar a los niños en la realidad para que en un futuro puedan cambiar el mundo.

9. Madres de Día: Son una reciente alternativa a las guarderías clásicas. Son personas especializadas en niños (pedagogos, psicólogos infantiles) que presentan un método educativo más cálido y personalizado a bebés de 0 a 3 años. También tienen una titulación de manipulación de alimentos y un curso de primeros auxilios. Reciben en su casa a los niños y les ofrecen un ambiente familiar y una mezcla en sus sistema educativo entre las modalidades de Montessori, Waldorf o Pikler.

10. Filosofía Reggio Emilia: Un sistema educativo que nació en 1945 en el norte de Italia. El nombre se lo da la localidad donde nació: Reggio Emilia, aunque su fundador se llama Loris Malaguzzi . Es tan valorada en todo el mundo, que hasta la propia Universidad de Harvard la estudia como modelo a seguir. ¿Sus principios básicos? El niño es protagonista. El educador es sólo un compañero en su camino de aprendizaje. También es su guía para ayudarle en todo momento. Se debe respetar el ritmo de cada niño y potenciar su curiosidad por aprender y descubrir el mundo. El diseño de las aulas responden a una razón educativa y práctica. Se trata de un diseño armonioso donde los niños se encuentren bien. Las familias, por otro lado, tienen una participación activa y muy importante.