Los 5 estados emocionales que favorecen el aprendizaje infantil

Cuáles son las emociones esenciales para potenciar el aprendizaje de nuestros hijos

Estefanía Esteban

Las emociones tienen un gran poder en el aprendizaje de los niños, mucho más del que imaginas. Muchos pedagogos, maestros y psicólogos insisten en la importancia de fortalecer las emociones de nuestros hijos y enseñarles a manejarlas de forma correcta. Esto es esencial y repercute directamente sobre la calidad de su aprendizaje.

Te explicamos, con ayuda del coach educativo Andrés París, cuáles son los estados emocionales más importantes que favorecen el aprendizaje infantil.

Estos son los 5 principales estados emocionales que favorecen el aprendizaje infantil

Los 5 estados emocionales que favorecen el aprendizaje infantil

Todos los niños tienen la capacidad de aprender. Pero algunos niños aprenden con más facilidad que otros. ¿Por qué? Porque el aprendizaje, al final, se ve condicionado por estos dos aspectos:

  1. La necesidad de tener que aprender algo
  2. La emoción o estado emocional con la que el niño aprende

Es decir, si conseguimos que el niño sienta la necesidad de aprender, ya solo nos quedará potenciar ciertos estados emocionales que le ayuden a asimilar toda la nueva información que recibe. De entre todos los estados emocionales posibles, estos 5 son los más importantes para los niños a la hora de aprender: 

1. Curiosidad. debemos crear contextos de aprendizaje donde despertemos la curiosidad de los niños. La curiosidad es un motor esencial en el aprendizaje. Si un niño no siente interés por aprender, no aprenderá. Para sentir interés, debe estar motivado por la curiosidad. 

2. La sorpresa. Seguro que recuerdas con más nitidez todo lo que en su día te sorprendió: ese puesta de sol tan hermosa, un truco de magia totalmente imprevisto que te dejó impactado... Y es que la sorpresa, lo imprevisto,  es lo que mantiene activada la atención de los niños, y por lo tanto, le mantiene alerta, de modo que la información que le llega se instala de forma eficaz en su memoria. 

3. La seguridad. Es en entornos seguros donde los niños pueden utilizar con total comodidad todas sus habilidades y recursos. Cuando el niño no tiene miedo, se manifiesta de forma libre, y se encuentra mucho más receptivo. El miedo que impone un entorno no seguro, hace que el niño 'instale' un escudo protector y no se muestre receptivo ante la información que le llega.

4. La alegría. Desde luego, el cerebro aprende mucho más y mejor si los pensamientos son positivos, si el estado de ánimo es de alegría. La tristeza o el miedo bloquea, mientras que un espacio de alegría y diversión, contribuye a que el niño atienda y se concentre más en todo lo que pasa a su alrededor. Por eso, los niños aprenden mucho mejor jugando.

5. Trabajo en equipo. El trabajo cooperativo anima a los niños a participar del nuevo aprendizaje y además le ayuda a mejorar su autoestima y por consiguiente, su capacidad para aprender. 

Estados emocionales que No favorecen el aprendizaje

Igual que existen estado emocionales que favorecen el aprendizaje, también hay estados emocionales que representan un auténtico lastre para el aprendizaje de los niños. Estos son: 

  • El aburrimiento
  • La desidia
  • El miedo
  • El enfado
  • La frustración

Ayuda a tu hijo a mejorar su aprendizaje favoreciendo los estados emocionales que le ayudan a aprender y luchando contra esas emociones perjudiciales. Aumenta la tolerancia de tu hijo hacia la frustración, ayúdale a combatir los miedos, activa y potencia en él el pensamiento positivo frente al enfado y la tristeza, y estimula su creatividad para luchar contra el aburrimiento. De esta forma, le estarás ayudando a mejorar su capacidad de aprendizaje y notarás cómo poco a poco su rendimiento escolar también mejora.