Padres: más atención a la higiene de los niños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Es normal que a medida en que los niños van creciendo vayamos dejando de vigilar una costumbre muy importante: su higiene. Pero por lo que he escuchado de una amiga que es profesora de Primaria, hay padres que no enseñan y tampoco exigen que sus hijos sigan buenos hábitos de higiene.

Esta amiga me contó que hay niños que llegan a la clase en un estado lamentable. Huelen fuerte a sudor, presentan unos cerúmenes en los oídos, unas ropas sucias, y algunos llegan con unos hálitos bucales de hacer despertar hasta un muerto.

5 buenos hábitos de higiene de los niños

Bebé en el baño

La higiene es una necesidad que procura el bienestar y la salud del cuerpo, e incluso prevenir algunas enfermedades. La higiene es una medida que debe ser vigilada tanto en casa como en el colegio. Higiene del cuerpo, de la vestimenta, de los alimentos, del ambiente...

1. La higiene del cuerpo: El baño o ducha diaria elimina los restos del sudor, la secreción sebácea y los gérmenes, de la piel, del cabello, de los oídos, etc.

2. La higiene bucal: Los dientes deben lavarse por lo menos antes de acostarse y al levantarse. La eliminación de los restos de las comidas contribuye para evitar caries y para conservar la dentadura.

3. La higiene de las manos: Son las partes que más se ensucian y contaminan. Pueden ser transmisora de microbios cuando los niños se las llevan a los ojos, oídos, boca, etc. Lavarse las manos antes y después de comer, y siempre que sea necesario, es un hábito que debemos exigir de los niños.

4. La higiene de los pies: Es una parte propicia para el desarrollo de micosis, afecciones producidas por hongos, que pueden dar lugar a mal olor. Se debe cortar las uñas los pies como las de las manos, una vez a la semana

5. La higiene de la ropa: Que los vestidos estén limpios. Muy importante no volver a utilizar las prendas ya usadas, como calcetines, ropa íntima, etc. Evitar ropas muy ajustadas que dificulten la respiración del cuerpo.

En todo caso, es importante que, aunque los niños crezcan, no dejemos de vigilar sus hábitos de higiene. Preguntarles si han cepillado los dientes, si no se olvidaron de usar un desodorante, si limpiaron los oídos, lavaron las manos, etc.