Enseña a dormir a tu bebé

Si eres de las que te quejas al afrontar otro lunes sin haber descansado, ponle remedio. A dormir también se aprende. Y es que si a tu bebé le da igual que sea fin de semana o día de diario, no os deja dormir en toda la noche, tiene despertares y te desvela hasta que se duerme es posible que no le hayas enseñado bien desde el principio.

Aunque parezca increíble, los buenos hábitos de sueño hay que inculcárselos al bebé desde el primer día de nacimiento. Enseñarle a distinguir entre el día y la noche y a dormir solito en su cuna forman parte de la clave para que el descanso de tu bebé también sea el tuyo propio y el de tu familia. Ten en cuenta que los recién nacidos tienen un sistema de sueño muy similar al que desarrolla el feto dentro del útero materno. Duermen una media de 16-17 horas diarias con despertares cada 2 o 3 horas para alimentarse.

Evita despertar a tu bebé

Bebé duerme

En ocasiones, estos intervalos de tiempo entre toma y toma son más largos y, muchas madres angustiadas porque su bebé no ha comido, les despiertan para que tomen su alimento. Sin embargo, interrumpir el sueño del bebé no es aconsejable si lo que quieres es establecer unos buenos hábitos de sueño desde el principio porque despertar al bebé en medio de uno de sus ciclos de sueño puede habituarle a rutinas difíciles de seguir. Sólo si tiene menos de 2 meses y no se ha despertado en 5 o 6 horas deberás despertarle.

Durante los dos primeros meses de vida, el bebé pasa por una fase de sueño activa, que se caracteriza por leves movimientos de la boca o de los brazos, y parece que está intranquilo o molesto. Esta fase dura unos 30-40 minutos y, muchas madres, que desconocen que esto es normal, tienden a coger al bebé en brazos, a cunarlo o mecerlo para calmarlo. En la mayoría de las ocasiones, el bebé se despierta y de este modo, hemos interrumpido su ciclo de sueño. Tras esta fase, el bebé entra en la fase de sueño tranquilo en el que la respiración es suave y profunda y dura otros 30-40 minutos. Despertarle en esta fase, cuando está completamente dormido para darle de comer puede alterar las pautas de rutina de todo el día. El bebé no habrá descansado bien y estará más irritable.

A partir de los dos meses, cuando el bebé amplia la capacidad de su estómago debido a su crecimiento y desarrollo, aguantará de 5 a 6 horas por la noche sin pedir alimento, algo que estamos deseando tras los desvelos nocturnos de los primeros meses. Y es que si quieres que tu bebé se habitúe naturalmente al ciclo de sueño de los adultos, desde el primer día, procura que esté despierto durante las tomas. Para ello, háblale continuamente, toca su mejilla con el dedo para espabilarle, acaríciale la espalda... Después incorpórale durante 10 minutos para que expulse los gases y erupte correctamente, cámbiale el pañal y todavía despierto acuéstale en su cuna para que concilie el sueño él solito.

Si ves que se despierta, puedes acudir a ver si tu bebé está bien, ponle el chupete si lo usa y si tiene que volver a dormirse, cámbiale de postura y deja que lo haga el solito, sin brazos y sin llevarlo a tu cama. Coloca a tu bebé boca arriba o de costado para evitar el síndrome de la muerte súbita del lactante y disfruta de tu bebé cuando esté despierto. Cógele en brazos, arrúllale, mécele, juega con él y dale todo tu amor cuando tenga los ojos abiertos para que pueda sentirlo. El momento de dormir tiene su rutina, enseñasela.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com