6 hábitos de alimentación saludable para niños en edad escolar

Cómo debe ser la dieta de los niños en la etapa escolar

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Para conseguir un estado de salud óptimo es importante que los hábitos de vida sean saludables. Una dieta equilibrada durante la etapa escolar, desde los 6 a los 12 años, es una parte vital para lograrlo y también para el desarrollo del niño. ¿Cuáles son esos hábitos de alimentación saludable para niños en edad escolar que resultan imprescindibles y que van a repercutir en su rendimiento escolar

Trucos para una alimentación saludable en niños en edad escolar

6 hábitos de alimentación saludable para niños en edad escolar

Los niños se enfrentan a diario a un gasto energético que comprende, por una parte, la actividad intelectual relacionada con su jornada escolar, y por otra, la actividad física que supone el juego durante el recreo, y más aún, durante las actividades extraescolares o el parque.

Aunque nos parezca increíble, la vida de los niños en la actualidad no dista demasiado de la estresante vida de los adultos, siempre con prisa y corriendo de un lado a otro, por lo que ellos también pueden, sin quererlo, descuidar su alimentación o caer en costumbres inapropiadas.

Para que eso no ocurra, hemos elaborado una lista con los 6 hábitos de alimentación saludable para niños en edad escolar que deben seguir y que los padres somos responsables de que los cumplan. 

1. Comer al menos 5 veces al día
Es uno de los hábitos más importantes que podemos inculcar en nuestros pequeños, ya que el aparato digestivo se acostumbra a que nunca le falta comida y asimila lo que necesita sin estresarse, funcionando como un reloj.

2. No saltarse el desayuno
Comer bien a primera hora de la mañana no significa que el niño se beba un colacao deprisa y corriendo mientras se come unas galletas por el camino, sino ofrecer a su organismo la energía que necesita para empezar el día. Lácteos, farináceos, frutas, alimentos proteicos, nada está prohibido y nada es obligatorio, solo debemos asegurarnos que no nos excedemos en el aporte de azúcar y que los carbohidratos sean complejos.

3. Llevar siempre algo para el recreo
Preferiblemente un alimento de algún grupo que no se haya cubierto en el desayuno, pero si esto no es posible, podemos recurrir a los básicos: bocadillo, pieza de fruta y yogur bebible.

4. Merendar sano
Quien le hizo tanta mala prensa al pan nos hizo lamentablemente un flaco favor a las mamás y papás, pero sobre todo, a los niños, para los que el tradicional bocadillo de la merienda se transformó en un bollo, un batido o zumo comercial. Volver a nuestros orígenes y ofrecer un bocata al niño mientras corretea por el parque es un hábito la mar de saludable. ¡Con un relleno apropiado, por supuesto!

5. Cenar temprano
La cena no debe juntarse con la hora de acostarse, ya que, tumbado, el estómago no digiere la comida tan relajadamente como lo hace durante el día, de pie o sentado. A ser posible, debería pasar como mínimo una hora desde la cena hasta que el niño se acueste. Además, si la cena es demasiado tarde, cabe la posibilidad de que el niño se acueste con hambre porque le pueda el sueño, y tampoco eso va en su beneficio.

6. Beber mucha agua
El agua es salud. El agua es el ingrediente principal del cuerpo y hace que los órganos funcionen a la perfección. Los escolares no deben escatimar en el agua de bebida y que se acostumbren a beber tanto durante como antes o después de las comidas es un aprendizaje ideal tanto para su salud presente como futura.