Contracciones y lactancia materna

¿Amamantar al bebé mientras estás embarazada supone algún riesgo?

¿Te has quedado embarazada mientras amamantas a tu hijo “mayor”? ¡Enhorabuena! Eso es lo único que deberías escuchar, ya que amamantar mientras se está embarazada no supone un riesgo para el nuevo embarazo, ni para la madre, ni por supuesto para el niño mayor. 

Te contamos todo lo que has de saber sobre contracciones y lactancia materna para acabar con algunos mitos populares.

Contracciones y lactancia materna. Amamantar al bebé durante el embarazo

Contracciones y lactancia materna 

Este es uno de los grandes temas tabú, y que más discordancias tiene, entre la sociedad en general, y también entre los profesionales de la salud. Sin embargo, atendiendo a la literatura científica, no existen riesgos demostrados por amamantar a un bebé mientras se está embarazada. Ni mayor riesgo de aborto, ni mayor riesgo de parto prematuro, ni ningún otro riesgo. 

Conforme el embarazo avanza es posible que comiences a sentir contracciones durante la lactancia materna. Estas contracciones normalmente no son dolorosas, pero sí que notas que la barriga se pone dura y puede ser una sensación algo incómoda. En la mayoría de ocasiones las contracciones desaparecen completamente a los pocos minutos de dejar de amamantar, y no suponen ningún riesgo añadido para el embarazo, ni te hacen dilatar, ni molestan al bebé intraútero.

Lo único que tienes que tener en cuenta es que si esas contracciones continúan durante un tiempo, a pesar de que no estés en ese momento dándole el pecho a tu hijo, deberías tomar las mismas precauciones que cualquier otra mujer embarazada que experimenta contracciones de manera prematura: tumbarte de lado o intentar relajarte, y ver si las contracciones desaparecen en unos minutos. Si esas contracciones continúan es un profesional sanitario el que debe valorar si hay un riesgo real de parto prematuro.  

En caso de que sí haya una amenaza real de parto prematuro, y cuando amamantas tienes contracciones, quizá sí sería recomendable disminuir al máximo las tomas o incluso destetar; de la misma manera que se recomienda no tener relaciones sexuales en estos casos. Sin embargo, si el embarazo no presenta ningún riesgo no hay ninguna contraindicación para amamantar a tu hijo, ni para tener relaciones sexuales, incluso aunque durante el acto (durante el amamantamiento o durante la relación sexual) tengas contracciones, ya que estas ceden espontáneamente al finalizar.  

¿Y qué pasa al final del embarazo, cuando ya mi bebé está listo para nacer? ¿Puedo “provocar” el parto si amamanto a mi otro hijo? Pues ocurre lo mismo: normalmente durante las tomas puedes sentir contracciones, señal de que estás segregando más oxitocina, sin embargo son contracciones leves que no te van a provocar el parto. Será tu cuerpo cuando esté preparado el que aproveche esa oxitocina para comenzar a dilatar. Mientras tanto, esas contracciones no producirán ningún cambio en el cuello uterino.