Lactancia materna durante el embarazo

Cómo amamantar al bebé si estás embarazada

Cristina Rodríguez

¿Es posible la lactancia materna durante el embarazo?, ¿es segura? Es la pregunta que se hacen muchas mujeres. La respuesta es que es totalmente seguro continuar amamantando a tu hijo cuando te quedes embarazada de nuevo.  

Estudios científicos al respecto demuestran que las mujeres que continúan amamantando con un nuevo embarazo no tienen más riesgo de aborto o de parto prematuro. Tampoco el nuevo bebé tendrá un peso menor a la media. 

Cómo es la lactancia materna durante el embarazo

Lactancia materna durante el embarazo, ¿cómo hacerlo?

- Si practicas la lactancia materna durante el embarazo, al principio sobretodo notarás tus pezones más sensibles, lo que puede hacer que dar el pecho ya no sea agradable. Muchas mujeres acortan la duración de las tomas o la frecuencia de las mismas por este hecho.

- Hacia el 3º- 4º mes de embarazo se produce una disminución en la cantidad de leche del pecho, lo cual hace que muchos niños se desteten. De hecho un 60% de los niños se destetan de manera espontánea durante el embarazo de su madre.

- Si tu hijo tiene más de 6 meses notarás que comenzará a comer más alimentación complementaria debido a la disminución de tu leche. Si tienes un bebé de menos de 6 meses necesitarás valorar con tu matrona y pediatra las tomas, para asegurarte que no recibe menos leche de la que necesita.

- Posiblemente la leche cambie de sabor hacia el final del embarazo, lo que produce rechazo en algunos niños. También notarás un cambio en las deposiciones de tu hijo mayor, que volverán a ser más amarillas y líquidas, como las de un bebé. 

¿Es peligroso amamantar al bebé si estoy embarazada?

No existe ningún riesgo añadido por dar el pecho mientras estás embarazada: ni para ti, ni para tu hijo mayor, ni para el nuevo bebé que estás gestando

Algunas mujeres que amamantan a sus hijos durante el embarazo experimentan pequeñas contracciones durante el rato que el niño está succionando del pecho (debido a que es la misma hormona, la oxitocina, la que hace que se produzcan contracciones y la que hace que salga la leche del pecho). Sin embargo estas contracciones desaparecen en el momento en que el niño deja de succionar, y no se relacionan con abortos ni partos prematuros, es decir, no desencadenan el parto.

La única contraindicación se establece en mujeres que presentan amenaza de aborto o amenaza de parto prematuro. En estos casos deberías consultar con tu ginecólogo y tu matrona la posible necesidad de abandonar la lactancia materna, al menos de manera temporal. Para todas las demás mujeres, la decisión de dar el pecho mientras estás embarazada es totalmente personal, y no supone ningún perjuicio.