Cómo afecta la comida a los cambios de humor de los niños

La dieta contribuye a mejorar o empeorar la conducta de los niños

La dieta puede contribuir a poner a nuestros pequeños de mejor o peor humor, a mejorar o empeorar su comportamiento, a estimularlos, a hacerlos más activos o incluso a conseguir que se calmen y se relajen. Así es cómo afecta la comida a los cambios de humor de los niños.

La comida afecta a los cambios de humor de los niños

La comida afecta a los cambios de humor de los niños

Es evidente que la comida no puede ser el único tratamiento si existe un problema de conducta, pero sencillos cambios en la dieta logran estimular cambios en la estructura cerebral y en las conexiones neuronales que pueden contribuir a alteraciones positivas o negativas del comportamiento de los más pequeños.

Las investigaciones en este campo, el de la comida y la neurociencia, son no solo recientes sino que obtienen avances casi a diario, por lo que, aunque no se conocen todos los mecanismos, las pistas son de lo más atractivas. Ya que la comida afecta a los cambios de humor de los niños, veamos 5 propuestas que no solo mejoran el humor, sino que son beneficiosas para la salud de los niños en general:

- Los carbohidratos son nuestros amigos, solo hay que elegir los más apropiados. Los hidratos de carbonos sencillos aumentan la energía de manera inmediata, repentina, por lo que los niños suelen activarse de manera descontrolada cuando los consumen en exceso. Sin embargo, los hidratos de carbono complejos, al absorberse de manera mucho más lenta, liberan energía de manera paulatina, siendo muy beneficiosos para el organismo. Además, los carbohidratos complejos ayudan a la absorción del triptófano, un aminoácido no esencial pero que está directamente implicado en la síntesis de la serotonina, la sustancia química responsable de la relajación y de mantener en equilibrio en el estado de ánimo.

- Ofréceles ácidos grasos omega 3. El pescado, con su contenido en estos ácidos grasos, además de vitamina D, estimula la producción de serotonina que ayuda a mantener un estado de ánimo equilibrado. Además, un aporte escaso de ácidos grasos omega 3, presentes también en las nueces y algunas semillas, afecta de manera negativa a algunas rutas que sintetizan neurotransmisores en el cerebro, aunque su implicación en el negativismo y la apatía es aun confusa. 

- No dejes que pasen demasiadas horas entre sus comidas. Parece que el aporte continuado de glucosa en el cerebro favorece el buen funcionamiento de todas las conexiones neuronales, lo cual se traduce en un mejor humor.

- Estimula la actividad física, mejor al aire libre. Aunque no está claro cuáles son los niveles mínimos que influyen en un resultado negativo, está científicamente demostrado que la falta de vitamina D, que se sintetiza en el organismo con la ayuda de la luz solar, influye de manera importante en el estado de ánimo, aumentando el pesimismo y la desgana. La vitamina D participa en la síntesis de serotonina en el cerebro, de ahí su directa relación con el buen o mal humor de nuestros pequeños.

- Ofrece alimentos ricos en selenio. Una deficiencia en selenio se relaciona con un peor humor, dada su participación en muchas reacciones químicas en el cerebro, por lo que una dieta rica en frutos secos, semillas, pescados y legumbres es beneficiosa para asegurar su aporte.