Los superpoderes de las verduras para los niños

Por qué deben comer verduras los niños

La dieta de los niños ha cambiado en los últimos años, lamentablemente, disminuyendo la cantidad de frutas y verduras para aumentar los carbohidratos, y sobre todo, los azúcares simples y las grasas saturadas, porque para los niños resultan tremendamente atractivos los dulces, la comida rápida o las patatas fritas, mientras que las frutas y verduras, a pesar de ser mucho más nutritivas, no pueden competir con ellos.

Sin embargo, debemos prestar especial atención al menú de los niños y recuperar buenos hábitos alimenticios. Para convencerte del todo, te contamos cuáles son los superpoderes de las verduras para los niños. 

Los grandes beneficios de las verduras para los niños

Poderes de la verdura para los niños

Las frutas y las verduras para los niños son cócteles de micronutrientes, vitaminas, minerales y fibra, que son necesarios para asegurar el adecuado crecimiento de nuestros pequeños. En general pueden contener todas las vitaminas excepto la B12, únicamente de procedencia animal, y minerales como cobre, zinc, magnesio, potasio, manganeso y sodio.

Dependiendo del niño, le gustaran unas verduras más que otras, así que será mejor respetar sus preferencias para facilitar su inclusión en la dieta. Todas ellas aportan alguno o muchos de los nutrientes esenciales que el niño necesita, por lo que incluirlas en la dieta es necesario, variándolas y aportando verduras de diferentes colores:

- Entre las verduras rojas destaca el tomate, por su contenido en licopeno y vitamina C. Además, al igual que las verduras de colores amarillos o naranjas, como el pimiento o la zanahoria, contiene betacaroteno (provitamina A), que en el organismo se convierte en vitamina A. La vitamina A consumida en exceso supone un problema para la salud, sobre todo para los huesos, pudiendo causar problemas de reblandecimiento y/o osteoporosis, pero la provitamina A no se acumula en el organismo, por lo que no supone problema alguno.

- Coliflor, champiñones, espárragos, ajo y cebolla, verduras de color blanco, se relacionan en general con una mejora del funcionamiento del sistema inmunitario, asegurando además el buen funcionamiento del sistema linfático y la recuperación de las células dañadas. Además, el champiñón y el ajo son una buena fuente de selenio.

- Las verduras de hoja verde son sobre todo ricas en vitaminas A, B7, B9 y K y una fuente importante de fibra.  Las espinacas, el brócoli, el repollo o las judías verdes, contienen una cantidad nada despreciable de calcio, de gran importancia para la salud de los huesos y los dientes, y que, además, se absorbe en buena cantidad. También, las alcachofas, el repollo, el brocoli o las coles de Bruselas son una de las principales fuente vegetales de potasio –importantísimo para la salud muscular, para el metabolismo de proteínas y carbohidratos y para el crecimiento- en la dieta. Además, las crucíferas como el brócoli, las coles de Bruselas, el repollo o el kale contienen fitonutrientes protectores frente a diferentes tipos de cáncer, frente a problemas oculares y que aseguran el buen funcionamiento del sistema inmunitario.

- Las verduras azules o moradas como la berenjena o la lombarda contienen flavonoides y antocianinas, que además de ser antioxidantes, se relacionan con la destreza verbal, el aumento de la memoria y la agudeza visual. Nutricionalmente contienen menos micronutrientes que otras verduras, pero aportan potasio, vitamina C y ácido fólico. La berenjena aporta también algo de hierro.