Técnica del semáforo de alimentos para adolescentes

La correcta alimentación en la adolescencia

La infancia de nuestros hijos es uno de los momentos en los que resulta más fácil instaurar unos hábitos de vida saludables, incluyendo no solo una dieta equilibrada sino un patrón de descanso apropiado y, por supuesto, ejercicio físico diario, preferiblemente al aire libre.

Pero, ¿qué ocurre al llegar la adolescencia? Muchas veces cambian los patrones de alimentación y se lleva a cabo una alimentación menos saludable. En Guiainfantil.com te damos un truco para una correcta alimentación en la adolescencia, se trata de seguir la técnica del semáforo de alimentos para adolescentes.

Método del semáforo de alimentos para adolescentes

Método del semáforo de alimentos para adolescentes

Los niños van creciendo y con ello aumentan también sus relaciones con el exterior – fuera de la familia - por lo que comienzan a recibir influencias de su entorno, de la escuela y/o de los amigos, cobrando estas influencias más importancia en función de lo relevante que sea la persona en su vida. Generalmente, el maestro es el que suele influenciar a los niños en los primeros años de escuela, mientras que, con la llegada de la adolescencia, es el entorno social del niño el que es más relevante.

El problema del adolescente a la hora de mantener una dieta equilibrada radica en su capacidad, en aumento, de tomar decisiones sobre su vida, al margen de la sugerencia materna o paterna. Si los hábitos alimentarios que hemos promovido durante la infancia son los adecuados, es muy probable que, dentro de lo que se le ofrezca, el adolescente escogerá una dieta bastante saludable, pero si no tiene lo muy claro, se fijara en lo que ve a su alrededor y, seamos sinceros, los anuncios de la tele y la oferta de restaurantes “destinados” a este público no hacen nada sencillo la tarea de consumir una dieta sana.

Al igual que en otros momentos de la vida del niño, el plato del adolescente debería contener mayoritariamente frutas y verduras, acompañadas de carbohidratos integrales y alimentos proteicos magros, incluyendo también en este apartado las legumbres, uno de los alimentos estrella de nuestra dieta mediterránea, sin olvidar las grasas saludables, como las que provienen del aceite de oliva, los pescados azules o los frutos secos y semillas. Es importante controlar también que bebidas consume el adolescente, ya que su tendencia a escoger bebidas carbonatadas y cargadas de azúcar va en aumento.

Puede explicarse al adolescente que, antes de tomar una decisión, se plantee, razonando, si debería comer ese alimento, y con qué frecuencia. Se trata de crear un semáforo de alimentos para adolescentes: 

- Verde (go): alimentos de libre consumo como frutas y verduras, cereales integrales (panes, pastas o arroces), y patatas, leche y derivados lácteos semidesnatados –o desnatados-, carnes magras incluyendo de ave asadas o a la plancha, legumbres, pescados blancos o azules asados o a la plancha.

- Ámbar (slow): alimentos de consumo moderado como zumos naturales y frutas desecadas (pasas u orejones), cereales refinados, salchichas, hamburguesas, embutidos y fiambres, huevos, frutos secos y semillas, helados y postres caseros.

- Rojo (stop): alimentos de consumo limitado como patatas fritas, galletas, dulces y bollería, carnes muy grasas (panceta, chuletas…), alimentos fritos (cualquier alimento en fritura), alimentos precocinados, salsas (kétchup, mayonesa, salsa barbacoa…), aperitivos salados, bebidas carbonatadas y zumos envasados.