Problema de la obesidad en la adolescencia

Adolescentes que padecen sobrepeso

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

La obesidad es un problema de salud muy serio que comienza a forjarse en la infancia, pero cuyas complicaciones pueden no observarse hasta la edad adulta.

En la adolescencia, el sobrepeso genera problemas de salud, no solo físicos sino también emocionales. En Guiainfantil.com te contamos cuáles son los problemas que causa la obesidad en la adolescencia.

Qué problemas genera la obesidad en la adolescencia 

Problemas de la obesidad en la adolescencia

La obesidad se relaciona con hipertensión y con elevados niveles de colesterol, ambos con una marcada tendencia a obstruir arterias o a dificultar la labor del corazón, con el consecuente aumento en el riesgo, tanto de enfermedades coronarias como de un infarto cerebral.

Además, cuando hay sobrepeso, la insulina necesita trabajar extra para suministrar suficiente glucosa a las células del organismo, por lo que, para mantener unos niveles normales de glucosa en sangre, puede ser necesario un aporte de insulina desde una fuente externa. Aunque en principio un cambio de estilo de vida y de dieta puede ser suficiente para corregir estos niveles, a la larga la diabetes tiene complicaciones serias de salud. 

La obesidad no sólo causa problemas emocionales a los adolescente, también acusan problemas físicos: 

- Un exceso de peso pone demasiada presión en los huesos que están creciendo, sobre todo de las extremidades inferiores, pudiendo causar deformaciones o problemas en las articulaciones (artritis). Además, las caderas sufren en particular el sobrepeso, pudiendo sufrir daño a corto plazo, que si no se repara, quirúrgicamente y/o bajando de peso, puede convertirse en permanente.

- El daño que la obesidad produce en el hígado empieza a generarse desde el momento en el que tiene que metabolizar y acumular cantidades elevadas de grasa. Al principio se produce una inflamación del órgano que se puede rectificar con un cambio de hábitos alimentarios, pero que puede convertirse en irreparable si continua avanzando. También, aunque no se relacionan exclusivamente con la obesidad, aumenta el riesgo de padecer cálculos biliares. El trabajo excesivo del hígado genera una enorme cantidad de bilis que estresa hasta casi obstruir los conductos biliares y puede solidificarse en la vesícula. Dependiendo de la gravedad de los cálculos biliares puede ser necesaria una intervención quirúrgica para restablecer el correcto funcionamiento de hígado y vesícula.

- Aumenta el riesgo de padecer dolores intensos de cabeza o jaquecas por incremento de la presión cerebral y apneas del sueño. Estas, además de causar problemas en el día a día debido al cansancio por falta de descanso, pueden conducir a problemas cardíacos a largo plazo.

- La obesidad se relaciona también con problemas de fertilidad femenina, que comienzan en la adolescencia. A esta edad, aumenta el riesgo de ovarios poliquísticos y la tendencia a tener niveles de testosterona en sangre elevados, que interfieren con la ovulación. La testosterona además empeora el acné y puede favorecer la aparición de vello facial.

- El sobrepeso hace que cualquier movimiento requiera más energía y sea más costoso para el cuerpo, y así, los músculos respiratorios sufren una presión enorme que hace que hasta levantarse del sofá sea un sufrimiento.

- Depresión, baja autoestima, apatía y desgana hunden al adolescente que puede recurrir a la comida buscando confort, aumentando el riesgo de desórdenes alimenticios y empeorando la sintomatología.