Alimentos que conviene evitar tras un aborto

Consejos de alimentación para recuperarse tras un aborto

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Cuando una mujer sufre la pérdida de un embarazo, y dejando a un lado la parte emocional y el duelo por el que está pasando, su cuerpo atraviesa un estado de debilidad física del que tiene que recuperarse.

La dieta puede ayudar a facilitar la recuperación mediante el aporte de nutrientes esenciales, pero también hay algunos que conviene evitar porque pueden alargar o complicar la convalecencia.

Qué 4 tipos de alimentos conviene evitar tras un aborto

Alimentación a evitar tras un aborto

  • Carbohidratos simples: los cereales refinados aportan hidratos de carbono sencillos que el organismo utiliza rápidamente, ya que es fácil acceder a sus unidades de glucosa, haciendo que los niveles de azúcar en sangre suban de manera inmediata para volver a bajar en cuanto el azúcar se ha utilizado. Estas fluctuaciones de los niveles de glucosa no son nada saludables en estos momentos. En esta misma línea, la bollería y los dulces en general pueden generar una sensación de bienestar tras consumirlos, por su cantidad de azúcar, pero, además de hacer fluctuar los niveles sanguíneos de glucosa aportan grasas saturadas que no son nada recomendables para la salud cardiaca. La pérdida de sangre que conlleva un aborto puede comprometer, durante los primeros días o semanas posteriores a la interrupción del embarazo, la cantidad de sangre que el organismo está bombeando, y no es muy recomendable añadir estrés extra al sistema circulatorio.
  • Bebidas con cafeína: El café, el té o las bebidas de cola dificultan la absorción del hierro, y este es el micronutriente más importante para asegurar la reposición de la sangre que el organismo ha perdido. Otros alimentos, como los lácteos o los alimentos ricos en fibra, pueden comprometer la tasa de absorción de hierro si se consumen en la misma comida, pero su contenido en nutrientes es tremendamente importante, por lo que no deben descartarse en la dieta, sino simplemente, separar su ingesta unas dos horas. Adicionalmente, los productos derivados de la soja pueden contener fitatos que interfieren directamente con la absorción del hierro, siendo poco recomendables en este momento.
  • Grasas parcialmente hidrogenadas: estas grasas se encuentran prácticamente en todos los alimentos industriales, aperitivos salados, precocinados, bollería y, además de ser poco recomendables para el corazón, se caracterizan por mostrar un perfil pro-inflamatorio. Es recomendable evitar todo alimento que pueda causar inflamación, para así evitar más dolor y calambres uterinos.
  • Alimentos crudos: Uno de los problemas que podemos encontrarnos tras el consumo de alimentos crudos (carne, pescado o huevos) o de leche/productos lácteos sin pasteurizar es el riesgo de toxiinfecciones alimentarias. Una toxiinfección alimentaria en este momento, en el que el cuerpo está debilitado, puede ser mucho más severa que en condiciones normales.

Una dieta sana y con un aporte correcto de macro y micronutrientes es esencial para potenciar la recuperación física de la mujer tras el aborto, pudiendo así centrarse en el duelo y en la recuperación emocional que una pérdida semejante conlleva.