Remedios caseros para las anginas de los niños

El yogur y el limón pueden ayudar a curar las anginas de los niños

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

La infección de anginas es un problema muy común en los niños. No hay invierno en el que nos salvemos de tomar antibióticos por su culpa.

Sin embargo, existen remedios caseros que pueden ayudar mucho antes de que el dolor de anginas se convierta en infección y no nos quede más remedio que acudir al pediatra.

Te contamos algunos remedios caseros para las anginas de los niños. 

Los remedios caseros para las anginas de los niños

Remedios caseros para las anginas de los niños

Las llamadas comúnmente anginas, son una inflamación de las glándulas amígdalas, que se encuentran al final del paladar y al inicio de la garganta.

Son muy sensibles a las infecciones, especialmente durante la etapa infantil, entre los 3 y los 6 años. Este es el motivo por el que hace unos 20 años era muy común estirparlas, ya que con eso se eliminaban los problemas derivados de las infecciones constantes y la toma excesiva de antibióticos.

Ahora sabemos que las amígdalas o anginas, cumplen un papel muy importante en el sistema inmune del niño, especialmente durante los tres primeros años de vida, y no se extirpan a no ser que sea totalmente necesario.

Por lo tanto, tendremos que lidiar con el insufrible dolor de garganta de nuestro hijo, la fiebre, la falta de apetito y el decaimiento que provoca; e intentar huir de los cambios de temperatura bruscos y las corrientes de aire.

Si los primeros síntomas se han manifestado, podemos poner en marcha algunos remedios caseros para las anginas de los niños, y que no lleguen a infectarse.

Primer remedio casero. Cataplasma de yogur

La aplicación en la garganta del yogur deshidratado, ayuda a curar la amigdalitis.

Necesitarás un yogur natural, 1 trapo de tela, 1 limón, agua caliente y miel

Extenderemos el trapo sobre una mesa, y en el interior pondremos el yogur. Lo envolvemos bien en forma de caramelo, y escurriremos todo el agua del yogur. Pondremos al niño la pasta resultante directamente en el cuello, durante 20 minutos. 

Hay que repetir el tratamiento cada 3 horas. Además debemos beber durante el día un jarabe hecho con agua caliente, el zumo de un limón, 4 cucharaditas de miel y un trozo de cebolla.

Dejaremos en el interior del vaso con el zumo del limón y la miel, 1/4 de cebolla para que sude; y tras 1 hora de reposo, retiramos la cebolla y daremos a beber el resto al niño. Si el niño es muy pequeño se puede suministrar con una jeringuilla.

Segundo remedio casero. Gárgaras para limpiar el pus

Cuando las amígdalas están infectadas, no hay nada mejor que acelerar su curación con gárgaras con limón y bicarbonato.

Se debe mezclar el zumo de 3 limones, con 1 cucharadita de bicarbonato y 3 cucharaditas de agua; y hacer gárgaras con la mezcla entre 3 y 5 veces al día.

Esto ayudará a expulsar las placas de pus que tiene el niño adheridas a la garganta.

Si el dolor continúa, lo mejor siempre es acudir al pediatra, por si el niño necesita antibiótico.