Síndrome de la cuna con pinchos

Bebés que lloran cuando les dejas en la cuna

Borja Quicios
Borja Quicios Psicólogo educativo

Cuando llega la hora de dormir nos encontramos con una situación muy común en algunos bebés: el niño se acurruca en los brazos de su madre y poco a poco se va quedando dormido plácidamente.

Al cabo de un tiempo, la madre intenta dejar al niño en su cuna con mucho cuidado para no despertarle, pero, de repente, se despierta gritando, llorando y reclamando atención. Esto que ocurre es una reacción natural llamada: el “síndrome de la cuna con pinchos”. Te contamos por qué ocurre y qué podemos hacer.

Por qué ocurre el síndrome de la cuna con pinchos

Síndrome de la cuna con pinchos en el bebé

El bebé después de pasar 9 meses en el seno de la madre, sintiendo el latido del corazón, siendo suavemente mecido por el constante balanceo, y acostumbrado al olor de la madre que hacen que se sienta protegido y seguro; de repente, nace y experimenta cambios muy importantes. Muchos bebés necesitan seguir sintiendo esta protección y aunque muchos padres esperan que se sus bebés se conforme con su cuna silenciosa y quieta, los pequeños no lo aceptarán.

Muchos padres se preguntan si el bebé tiene un radar o algo parecido que les avise cuando les están dejando en el colchón de su cuna y que hace se despierten inmediatamente como un resorte. Pues sí, lo tienen. Al dormir existen dos fases:

- Fase REM: Es una fase de sueño corta y profunda.

- Fase No-REM: Los bebés pasan casi todas sus horas dormidos en esta fase. Tiene una función de supervivencia, ya que es una fase de sueño superficial que le permite al bebé reaccionar ante cualquier cambio desagradable o potencialmente peligroso.

Qué pueden hacer los padres si el niño se altera al dejalo en su cuna

Si el bebé padece el síndrome de la cuna con pinchos y cada vez que intentamos dejarle en su cuna llora y grita, ayuda mucho no desesperarse y empatizar con ellos. Una vez estemos tranquilos e interioricemos que el niño está sano y su comportamiento es el resultado de un mecanismo de supervivencia, podremos encontrar algunas alternativas que nos ayuden:

- Escoger un muñeco que le guste. Hay bebés que tienen apego con un peluche, un trapo, manta o muñeco al que llevan a todos lados.

- El colecho. Dormir junto con el bebé en la misma cama o en una cuna pegada a ella hará que el niño se sienta seguro. Pero cuidado, hay que realizarlo correctamente. 

- El ambiente de la habitación. Es recomendable que el cuarto esté ventilado antes de poner al niño allí. También, es importante que la temperatura no sea ni demasiado alta, ni muy baja. Unos veinte grados es lo más conveniente. Hay que hacer hincapié en una decoración agradable para el pequeño y en el color de la habitación, siendo recomendables los tonos pastel.

- Sonido ambiente. Muchos bebés se duermen con el sonido de una aspiradora, de un secador, etc. Esto aísla a los niños de otro tipo de ruidos que les puedan despertar.

- Utilizar música relajante. Utilizar canciones pausadas, música clásica o nanas son una buena opción para que el bebé se relaje y consiga dormirse.

- Utilizar la muselina. Envolver al niño en una muselina antes de dejarlo en su cuna puede ayudar. El efecto de envolverlo en una tela suave y confortable le transmite seguridad y confort.