Qué son los movimientos estereotipados en niños

Estereotipias en la infancia

Las movimientos estereotipados en niños son movimientos voluntarios, repetitivos y rítmicos, que aparentan un carácter impulsivo y no persiguen ningún objetivo. Se llaman movimientos estereotipados porque siguen un patrón fijo, es decir, el niño siempre los realiza exactamente de la misma manera. 

El niño que padece el Trastorno de Movimientos Estereotipados podría manifestarlo balanceándose, mordiéndose los dedos, rascándose o realizando algún movimiento de forma contínua. Te contamos todo sobre este trastorno en niños.

Cuándo se inician los movimientos estereotipados en niños

En qué consisten los movimientos estereotipados en niños

Suelen iniciarse antes de los 3 años de edad. Los movimientos estereotipados deben tener una duración mínima de al menos 4 semanas. Normalmente tienden a acentuarse o inducirse por el sueño, el estrés, la concentración, la fatiga, el aislamiento sensorial, el aburrimiento o la ansiedad

Si el niño se distrae o inicia una actividad es probable que deje de hacer estos movimientos estereotipados sin grandes dificultades, por lo que podemos ayudar al niño captando su atención, con alguna actividad que sea de su agrado, para que deje así de realizar este tipo de movimientos. 

Los niños que manifiestan movimientos estereotipados experimentan, en muchas ocasiones, un gran malestar porque estos movimientos les interfieren en su vida diaria. 

¿Qué tipo de estereotipias hay en la infancia?

Existen dos tipos de esteriotipias:

- Esteriotipias primarias: Tienen lugar en los niños con un desarrollo psicomotor normal. Afectan a un pequeño porcentaje de la población infantil sana.

- Esteriotipias secundarias: Tienen lugar en niños con trastornos neurológicos asociados como autismo, retraso mental o déficit sensoriomotores. 

¿Son comunes los movimientos estereotipados en niños?

Se estima que entorno al 3% y el 9% de los niños entre 5 y 8 años realizan movimientos estereotipados para estimularse a nivel sensoriomotor o para relajarse mediante la descarga de tensión. En ocasiones, los movimientos estereotipados tienen lugar cuando los niños están frustrados, aburridos o tienen un gran nivel de tensión. En este caso estamos hablando de movimientos estereotipados o esteriotipias primarias porque son movimientos que tienen lugar en niños que gozan de un desarrollo psicomotor normal. 

Los movimientos estereotipados son comunes en los niños que tienen un Trastorno Generalizado del Desarrollo (TGD) más conocido coloquialmente como Autismo. Los niños que tienen un TGD invierten gran parte del día en realizar movimientos estereotipados. Se estima que entre un 40 y un 45% de los niños con un TGD presentan movimientos estereotipados como medio para calmarse o para mostrar que están entusiasmados. En este caso, estaríamos hablando de movimientos estereotipados o esteriotipias secundarias por ser movimientos que tienen lugar en niños diagnosticados de TGD.  

¿Cuáles son los movimientos estereotipados en niños más comunes? 

Los movimientos estereotipados en niños más comunes son:

- Cabezazos.

- Morderse los dedos, las manos o cualquier otra parte del cuerpo.

- Bruxismo durante el día.

- Balancearse.

- Aleteo de los brazos (mover los brazos como si fueran pájaros).

- Lavarse las manos.

- Hacer calceta.

- Aplausos inmotivados.

- Golpear o lanzar objetos.

- Rascarse la piel.

- Hurgarse la nariz.

- Vocalizaciones repetitivas sin valor comunicativo. 

¿Existe tratamiento para los movimientos estereotipados en niños?

En la mayoría de los casos el tratamiento no es necesario. Sin embargo, los familiares de los niños que manifiestan movimientos esteriotipados suelen mostrar altos niveles de preocupación. Por lo que normalmente, el profesional tiene como principal objetivo tranquilizar a los familiares y trasmitirles que este tipo de conductas son benignas. 

Los movimientos estereotipados no perjudican o deterioran el desarrollo del niño, a no ser que estemos hablando de movimientos estereotipados con carácter autolesivo, pero si es cierto que provocan rechazo social en el grupo de iguales. 

En el caso de que los movimientos estereotipados en niños sean autolesivos o que interfieran gravemente en las distintas áreas de su vida, será necesario realizar un tratamiento conductual para ayudarles a sustituir esos movimientos por otros más adaptativos y un tratamiento farmacológico coadyuvante.