El tic nervioso en la infancia

Los tics de los niños, así como de los adultos, pueden ser una forma de liberar tensiones

Alba Caraballo Folgado

Si tu hijo ha desarrollado un tic nervioso, no te desesperes. En principio, un tic nervioso puede desaparecer con el tiempo sin mayor importancia, y no responde a ninguna enfermedad ni problema. Los tics pueden ser una forma que el niño encuentra para liberar tensiones. Si algo necesitan los tics, es la paciencia.

Un tic nervioso es la repentina, imperiosa e involuntaria ejecución, a intervalos irregulares, pero relacionados, de movimientos sencillos, aislados o unidos, que, objetivamente, parecerían tender a un objetivo concreto. Su ejecución va precedida, con frecuencia, de una necesidad que, si se reprime, produce malestar. La voluntad y la distracción pueden suspenderlos. Generalmente, también desaparecen durante el sueño.

Los tics nerviosos más comunes en los niños

Tic nervioso en la infancia

Los constantes parpadeos, guiños, muecas, carrasperas, chasquidos de lengua, crujir de nudillos o levantar de cejas son tics nerviosos, que preocupan a muchos padres porque piensan que sus hijos lo hacen a propósito o porque quieren. Y no es así.

Un tic nervioso no es una mala costumbre, sino un acto involuntario. Es un acto compulsivo que, probablemente, ayuda a los niños liberar sus tensiones.

Los tics nerviosos pueden aparecer inesperadamente como desaparecer por sorpresa, de la misma forma. Los padres deben preocuparse cuando ven que su hijo sufre con su tic nervioso. Si este hábito le está molestando o perjudicando en su vida cotidiana es necesario consultar con su pediatra.

En cambio, en los demás casos, cuando el niño no se siente molesto, es importante no hablar a todas horas del tema con ellos, y esperar con paciencia a que les pase.

La duración de un tic es variable. Puede durar de un mes hasta más de un año. El más común es un parpadeo o un movimiento facial, aunque también pueden verse afectada toda la cabeza, el torso o las extremidades.

Cómo ayudar a un niño con un tic

Para entender lo que pasa en la cabeza de un niño con un tic nervioso es necesario saber qué es un tic nervioso. Los tics nerviosos son contracciones involuntarias que afectan a grupos de músculos, provocadas por algún problema de falta de control emocional, es decir, una tensión, un estrés, una ansiedad. Para que los padres puedan ayudar a sus hijos a se liberar de este trastorno, es necesario que:

- Deban averiguar qué situaciones los desencadenan. Si el niño descubre las sensaciones previas a los tics pueden contribuir a evitarlos.

- Consideren otra técnica psicológica que consiste en realizar en el momento en el que se va a desencadenar el tic, una actividad incompatible. Por ejemplo, meterse las manos en los bolsillos antes de crujir los nudillos.

- Y por supuesto, acudan a un especialista para que le pueda aplicar terapias adecuadas, en el caso de que los tics se agraven.