Qué hacer cuando el niño está obsesionado con el orden

Cuando el niño clasifica y ordena de forma obsesiva sus juguetes

Virginia Vicente Pascual

Si tu hijo juega a colocar objetos en hileras o a categorizar y ordenar sus juguetes, no te preocupes, es un comportamiento completamente normal entre los niños de 2 y 3 años.

Sin embargo, si la conducta persiste en el tiempo y llega a convertirse en un problema en el futuro puede que padezca un Trastorno Obsesivo Compulsivo. Conoce la diferencia entre el TOC y una conducta normal en un niño. Conoce qué hacer si el niño está obsesionado con el orden. 

Qué cosas suelen hacer los niños obsesionados por el orden

Niño obsesionado por el orden

Si has visto a tu hijo muy concentrado haciendo filas de plastilina de colores, colocando lápices o bloques de construcción y te ha inquietado esta conducta, has de saber que es una actitud evolutiva compatible con su desarrollo cognitivo y que no se corresponde con ningún TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo). Además, esta edad es demasiado temprana para el diagnóstico de una anomalía.

Este empeño en clasificar ayuda al niño a comprender el mundo y a aprender a diferenciar patrones de tamaño, color, utilidad… Es el primer paso para el aprendizaje de la clasificación jerárquica.

Ordenar es una tarea constructiva y sienta las bases del pensamiento lógico.

- Poner sus coches en fila o en batería colocados por colores.

- Ordenar piezas de Lego en largas hileras.

- Ordenar las muñecas por tamaños: primero las grandes, luego las medianas y por último las pequeñas.

- Agrupar los complementos de las muñecas por categorías.

- Apilar objetos.

- Organizar los alimentos de juguete.

- Ordenar las pinturas.

Cuándo el exceso de orden en la infancia es un problema 

Hay padres que se preocupan porque esta obcecación con el orden es una de las conductas típicas del autismo o porque piensan que su hijo va a ser demasiado perfeccionista y va a sufrir si las cosas no están colocadas tal y como él dispone.

Otros padres piensan que su hijo tiene altas capacidades y por eso reacciona de esta manera.

Lejos de la realidad, esta manía irá desapareciendo con el tiempo y no interferirá en su desarrollo posterior. ¡Y no te hagas ilusiones, por hacer esto, no será un adolescente ordenado!

Si a largo plazo no desaparece la ofuscación con el orden y veis que es una cuestión que altera a vuestro hijo y le provoca malestar físico o realiza rituales y comprobaciones constantes o lo pasa realmente mal cuando vienen niños a jugar a casa y descolocan sus cosas, comentádselo a vuestro pediatra.