Los niños muy precoces podrían tener altas capacidades

Cuando el niño tiene habilidades propias de niños más mayores

La maduración es un proceso mediante el que los niños van creciendo y desarrollándose hasta llegar al punto cúspide. Este proceso no es algo rígido que debe ocurrir “porque toca”, sino que depende del propio ritmo madurativo del niño, la educación recibida o, incluso, del entorno social en que vive.

Debido a este ritmo madurativo tan diferente en cada niño y el ambiente donde se encuentren puede darse un retraso madurativo, o por el contrario, que haya una maduración precoz. Estas son las señales de los niños muy precoces.

Cómo reconocer a los niños muy precoces 

Niños muy precoces

Como sabemos, los niños se van desarrollando según un esquema más o menos establecido, pero hay algunos que se salen de estas medidas y baremos. Las características que podemos observar durante los primeros 6 meses del bebé y que nos pueden dar una pista sobre si el niño es precoz son las siguientes:

- Son niños que suelen dormir poco.

- La primera sonrisa y el contacto social aparecen muy temprano.

- Tienen la mirada muy intensa desde que nacen.

- Son bebés con mucha energía y que están en continuo movimiento.

En general son niños activos, movidos, muy comunicativos y que demandan mucha estimulación dentro del entorno que les rodea.

A partir de los 7 meses aparecen otras conductas que llaman la atención:

- Comienzan a andar pronto. El gateo es la fase natural previa que prepara al bebé para ponerse de pie. Algunos niños se saltan esta fase sin ser forzados. Que esto ocurra es uno de los rasgos que caracterizan a los niños con altas capacidades. Es probable que no lo sea y los padres tendrán que fijarse si es precoz en otras habilidades, pero andar es la característica que primero se da en los niños superdotados.

- Motricidad fina bien desarrollada. A los 9 meses ya tiene una capacidad óculomanual muy avanzada.

- Aparece antes el concepto de permanencia del objeto. La permanencia es algo que no se da hasta los 18 meses más o menos. En estos niños aparece entre los 9 y los 13 meses cuando ya son capaces de buscar un objeto con la mirada si lo escondemos delante de él.

- Dominio precoz del lenguaje. Un niño normal al año de vida conoce solo algunas palabras como: papá, mamá, agua. Cuando el niño es madurativamente precoz empieza a decir palabras a los 8 meses y a los 12 ya conoce unas 100. Se saltan la fase de balbuceos. Además, el pequeño sabe diferenciar entre cosas del mismo grupo. Es decir, por ejemplo, no utiliza la palabra “flor” para todas las plantas, sino que las puede llamar por su nombre: rosa, tulipán, etc.

- Los niños precoces saben relacionar los hechos entre sí. Por ejemplo, saben que ponerse el abrigo significa salir fuera a dar un paseo. Algo que en los niños con maduración normal ocurre a los 2 años.

Podría ser un niño de altas capacidades

Cuantas más características y habilidades anteriormente mencionadas tenga el niño, mayor será la probabilidad de que se trate de un niño con altas capacidades, pero no quiere decir que lo sea.

Los padres deben seguir atentos al desarrollo del niño y darle la oportunidad de poder explotar su potencial y sobretodo hacerle feliz. Para ello, es importante que el niño se sienta entendido y que sus necesidades estén satisfechas.