Qué dice el desorden de tu hijo acerca de sus miedos

El desorden como una proyección de la personalidad de tu hijo

Estefanía Esteban

A medida que los niños crecen, la habitación comienza a convertirse en un refugio para ellos, su 'hogar', su espacio vital. Cuando son adolescentes, el desorden se transforma en un grito de guerra, un acto de rebeldía. O... ¿puede ser algo más?

Existen diferentes estudios que relacionan el desorden de un hogar o una habitación con determinados miedos, o problemas de ansiedad. Está claro que no vamos a analizar a un niño pequeño, que aún no aprendió a ser organizado, pero sí a esos niños más mayores que comienzan a hacerse dueños de su habitación. Te explicamos qué dice el desorden de tu hijo acerca de sus miedos. 

Esto es lo que dice el desorden de tu hijo acerca de sus miedos 

Qué dice el desorden de tu hijo acerca de sus miedos

El desorden dice más acerca de nosotros de lo que imaginas. Puede ser una proyección de nuestra personalidad (de aspectos que no nos atrevemos a reconocer o no vemos). Además, no todos los desórdenes son iguales. Se puede tener una pila de ropa encima de la silla o bien acumular libros en la estantería del salón. No es lo mismo. Descubre qué dice el desorden de tu hijo acerca de sus forma de ser y de sus miedos. Válido para padres y madres, porque, reconozcámoslo, también los adultos somos muy desordenados (a veces):

  1. Niños que acumulan muchas cosas nuevas. Los niños que piden una y otra cosa, que nunca se cansan de acumular objetos como si se tratara de un bazar, en muchas ocasiones lo que les ocurre es que desean hacer demasiadas cosas a la vez. Son indecisos, dudan, les cuesta centrarse en una única tarea, en un solo objetivo. Son inquietos (y a veces caprichosos). De hecho, seguramente tengan problemas para acabar la tarea que empezaron. Suelen dejarla y empezar otra nueva sin haberla terminado. Son niños que viven acelerados y no terminan de disfrutar del todo con cada tarea que iniciaron.
  2. Niños que guardan todos los juguetes antiguos, aunque estén rotos. A los niños que les cuesta deshacerse de sus juguetes antiguos, aquellos con los que ya no juegan, y que los guardan aunque estén rotos, tal vez tengan demasiado apego por su pasado porque tienen cierto miedo al presente y sobre todo, al futuro y a las frustraciones a las que tendrán que enfrentarse. Sucede también en el caso de padres y madres que tienen armarios y el trastero lleno de bolsas con ropa, libros y objetos de todo tipo que nunca más utilizarán pero que se niegan a tirar. 
  3. Acumulación de ropa y juguetes en sillas y estanterías. Cada objeto tiene su lugar, pero muchas personas (niños y no tan niños) terminan dejándolos en cualquier otro sitio. Ese tipo de desorden implica un torbellino de ideas confusas, muchos proyectos, muchos sueños y poca paciencia. Son las típicas personas (y niños) despistadas, que tienden a ilusionarse rápidamente por todo pero que se lanzan a la 'aventura' sin ningún tipo de planificación elaborada y que a menudo terminan abandonando un proyecto al apagarse poco a poco esa ilusión inicial. 
  4. Cuando tu hijo deja todo amontonado a la entrada de la casa. La acumulación de objetos a la entrada se relaciona con el miedo psicológico a relacionarse con otras personas. Es típico de niños tímidos o padres y madres a los que les cuesta (aunque parezca todo lo contrario) entablar relaciones nuevas. 
  5. Desorden en el escritorio o mesa. Tal vez tu hijo sea bastante ordenado, pero su mesa de trabajo se un auténtico caos. Es típico de niños muy exigentes consigo mismos. En realidad, tu hijo tal vez tenga miedo a fallar, y puede que no tolere muy bien la frustración porque además sea muy perfeccionista. Parece contradictorio, ¿verdad? Pero es que los miedos lo son. Este tipo de desorden es en sí un mensaje de necesidad de controlarlo todo.
  6. Niños que acumulan todo detrás de la puerta. Los niños con padres más exigentes y autoritarios, suelen tener miedo a las 'regañinas'. Ese miedo termina proyectándose mediante la acumulación de cosas tras la puerta, con la esperanza de ocultar algunos objetos de la vigilancia constante de sus padres.
  7. Desorden en el armario. Si el mayor desorden se encuentra en el armario, el miedo está relacionado con las emociones y también, como no, a un cierto 'caos mental'. Son niños muy emotivos y sensibles y sus principales temores tienen que ver con la falta de habilidades con las emociones. También son niños muy creativos, muy ingeniosos. Estos pequeños genios de la creatividad son más despistados y tienen más problemas para ordenar sus ideas... y su armario. 
  8. Desorden debajo de los muebles. Esconder todo debajo de los muebles está relacionado con el reflejo que los demás tienen de uno mismo. Son niños y adultos que dan demasiada importancia a las apariencias, y están constantemente preocupados de lo que los demás piensen de ellos. Niños que muchas veces están pidiendo constantemente la aprobación de los demás en todo lo que hacen por falta de confianza en sí mismos.
  9. Desorden en toda la casa. El desorden completo, en todas las habitaciones y rincones de la casa, es reflejo de una apatía general. Son niños 'rebeldes', enfadados con la vida constantemente. Muy propio, por ejemplo, de la etapa adolescente.

Por lo visto, el desorden muchas veces no llega por un problema de aprendizaje o por un descuido de los padres con los límites y las normas. A menudo, el desorden es una proyección de los miedos y de la forma de ser de una persona. Puede darse un desorden por un miedo al cambio o tal vez por miedo a perder algo que queremos. Puede ser por apego a nuestros recuerdos o porque vamos acelerados por la vida. Tal vez porque nos cuesta concentrarnos o porque simplemente nuestra vida es caótica.

El desorden puede ser por muchas causas, y todos sabemos que no es nada beneficioso. De ti depende ponerle freno y comenzar a organizar tu casa... y tu vida.