La ardilla Camila. Cuento para niños desordenados y poco cuidadosos

Cuentos para enseñar a los niños a cuidar el medio ambiente

Marisa Alonso Santamaría

Los niños no aprenden a ordenar sus juguetes solos, ni a mantener su habitación en perfecto orden por ciencia infusa, ni tan siquiera saben que han de cuidar la naturaleza si no les enseñamos. 

Pues bien, todas estas importantes lecciones podemos transmitirlas de forma muy sencilla y sin muchos sermones. Con este cuento para niños desordenados, La ardilla Camila, los niños entenderán perfectamente la importancia de ser ordenados y cuidadosos tanto dentro como fuera de casa.

Cuento para niños desordenados y poco cuidadosos

cuento infantil sobre el desorden

Vivía en el bosque una pequeña ardilla llamada Camila. Era una ardilla muy hermosa, con dos grandes y fuertes dientes incisivos y una cola de pelo brillante muy bonita, pero también, muy sucia y desordenada. Iba tirando al suelo los restos de su comida: cáscaras de plátanos, nueces, avellanas, bellotas, semillas, piñones, frutos silvestres, etc., dejando un reguero de basura que no gustaba nada a sus vecinos. Para colmo, no ponía cuidado cuando corría y arrasaba todo lo que encontraba en su camino sin importarle causar destrozos o llevarse por delante a las ardillas más pequeñas.

Muy hartos en la comunidad de ardillas decidieron hablar con ella:

— ¡No nos gusta tu actitud! No cuidas el bosque y no respetas a los demás. ¡No puedes seguir así!

— ¡No es para tanto! Pondré más cuidado — dijo Camila no muy convencida de sus palabras.

Otro día, desde la rama de un alto árbol empezó a tirar las cáscaras de las nueces que se estaba comiendo y, de repente, escuchó un grito de dolor:

— ¡Ay, qué daño me has hecho! — gritó una ardilla anciana. Y se marchó  quejándose, dolorida, con un chichón en la cabeza.

Al otro día, corriendo como hacía siempre, arrastró con la cola a una de las ardillas más pequeñas y la hirió en una pata.

Enterados en la comunidad de ardillas de todo lo ocurrido la llamaron de nuevo:

—¡Esto no puede volver a suceder! —le dijeron muy serios.

—¡Solo ha sido un accidente! —dijo molesta Camila marchándose rápidamente dejando a todos con la palabra en la boca.

Llegado este punto, la comunidad de ardillas del bosque acordaron recoger toda la basura que había tirado Camila y dejarla en la puerta de su madriguera.

Había un montón tan grande de basura que, al otro día, cuando Camila quiso salir a jugar, no pudo. Notó que olía muy mal y al asomarse por un agujero descubrió por qué no podía salir y de dónde venía el hedor.

—¡Ayudadme a salir de aquí! —gritó desesperada durante un rato.

Deliberando de nuevo la comunidad de ardillas le dijeron:

—Solo te ayudaremos a salir si prometes ser más civilizada y no tirar basura donde te venga en gana.

Al fin Camila pudo salir y recogió y llevó toda la basura amontonada al pozo mágico de los desechos dejando el bosque muy limpio. Además prometió ser más respetuosa y cuidar el bosque  y, al cambiar de actitud, todos descubrieron lo hermosa que era.

Actividades de comprensión lectora

Para asegurarte que el niño ha comprendido bien el texto o simplemente ha hecho una lectura eficiente, te proponemos que le realices estas preguntas sobre el cuento: 

  • ¿Quién era la protagonista del cuento?
  • ¿Qué hacía?, ¿cómo se comportaba?
  • ¿Qué hicieron el resto de animales para hacerle aprender la lección?
  • ¿Cómo termina el cuento?