Cómo frenar el aumento de miopía en la infancia con lentes de contacto

La utilización de lentillas especiales para frenar la miopía en los niños

Estefanía Esteban

La miopía es un serio problema que cada vez afecta a más y más niños. De hecho, en el mundo moderno la miopía tiene carácter epidémico. Hoy casi la mitad de la población europea joven es miope, y el porcentaje de miopía magna (más de 6 dioptrías) ya supera el 10%.

¿Por qué tiene tanta importancia la miopía? El motivo más grave son sus posibles consecuencias, ya que una miopía magna puede llevar a una baja visión o incluso a la ceguera. Es esencial saber que la miopía crece irreversiblemente durante la niñez y la adolescencia, aproximadamente entre los 7 y los 17 años. Por eso es importante intervenir en este proceso justamente durante este periodo. Te explicamos cómo frenar el aumento de miopía en la infancia con lentes de contacto. 

Qué es la ortoqueratología o cómo frenar el aumento de miopía en la infancia con lentes de contacto

Cómo frenar la miopía con lentes de contacto

Para ralentizar o frenar el progreso de la miopía en la infancia, el método no farmacológico más eficaz es la ortoqueratología, también denominada Orto-K.

Pero, ¿qué es? La ortoqueratología se basa en la utilización de lentillas especiales que el paciente utiliza durante la noche y las retira por la mañana. Durante el sueño, el ojo se adapta a la curvatura de la lente de manera que, al retirarla por la mañana, el paciente de miopía puede disfrutar de un 100% de visión durante todo el día sin tener que usar gafas o lentes de contacto. El efecto tiene una duración mínima de 18 - 20 horas, momento a partir del cual, dependiendo de los casos, la graduación revierte lentamente a su situación inicial. Después, las lentes especiales se volverán a usar durante la noche, recuperando de nuevo la buena visión. Además, la ortoqueratología también puede tratar el astigmatismo y la hipermetropía en la infancia

Diferencias entre las lentes convencionales y las lentes de Orto-K para niños

La principal diferencia de la Orto-K con las lentes de contacto convencionales es que durante el día no es necesario usar gafas ni lentes de contacto, al igual que después de una cirugía refractiva, pero sin los riesgos asociados a estas intervenciones, ya que es completamente reversible y el ojo vuelve a su estado normal al dejar de usar las lentes.

Cómo funcionan las lentes especiales para frenar la miopía en los niños

Cuando un niño con miopía se pone las lentes, éstas crean unas fuerzas hidráulicas que cambian la forma del epitelio (un tejido interno). De esta manera, el epitelio se vuelve un poco más delgado en el centro de la córnea y más grueso alrededor del centro.

Lentes especiales de miopía

La parte central de la córnea se aplana, con lo que las dioptrías disminuyen. El efecto persiste 18 - 20 horas como mínimo, tras las cuales empieza a disminuir lentamente. Si no se vuelven a usar las lentes, la córnea recupera su estructura original y, con ella, vuelve la miopía.

La corrección de la hipermetropía y del astigmatismo se produce por un mecanismo similar. Para ello se utilizan otros diseños de lentes para ortoqueratología, que hacen que el centro de la córnea sea más convexo (curvado) o reducen su toricidad (la geometría de la córnea en el astigmatismo).

Las lentes de ortoqueratología en ningún caso ejercen presión directa sobre la córnea. El procedimiento por el cual se consigue este moldeo es debido a que la lente de Orto-K ejerce una fuerza de presión sobre la lágrima que separa lente-córnea. La capa de lagrima redistribuye la fuerza para que la lente modifique la forma del epitelio (capa más externa de la córnea), generando dos zonas: una de aplanación y otra de succión. Son estos cambios a nivel superficial los que cambian la estructura del epitelio y por tanto los cambios en la graduación

Qué niños pueden utilizar lentes para frenar la miopía

Orto-K se puede utilizar con niños con miopía hasta siete dioptrías, astigmatismo hasta cinco dioptrías e hipermetropía hasta cuatro dioptrías (límites que dependen del diseño específico de las lentes de Orto-K que se usen). También se puede usar Orto-K con más dioptrías, pero en ese caso el ojo tendrá un error refractivo residual que deberá ser compensado con gafas.

Las investigaciones de los últimos años han demostrado que el tratamiento de la miopía con Orto-K es el método no farmacológico más eficaz para ralentizar la progresión de la miopía en niños y adolescentes. Cuanto antes se empieza el tratamiento, mejor son los resultados. En algunos casos, dependiendo de la evolución de la miopía, también es posible combinar Orto-K con tratamientos farmacológicos en colirio, y que es un medicamento eficaz para frenar la miopía (pero no corrige el error refractivo). Su uso combinado con Orto-K abre la puerta a un mayor control de la miopía.

Juan Gonzalo Carracedo

Doctor en Optometría y Visión, Profesor asociado de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador de AMIRES