La importancia de viajar en familia

Los beneficios de viajar para los niños

Cuántas veces hemos oído la frase “una imagen vale más que mil palabras”. Pues esto mismo resumiría lo que puede implicar en el aprendizaje de un niño cualquier tipo de viaje que realicemos a lo largo de nuestra vida. Ya sea por motivos de ocio, estudios, trabajo, etc, todos los viajes darán una nueva perspectiva del sitio al que hemos ido y del sitio de donde venimos.

Nuestros hijos aprenderán algo nuevo, y podrán aplicar a su entorno, con lo que habrán variado su perspectiva, el plano desde donde observan. 

Te contamos cuáles son las razones por las que debemos viajar en familia.

Las razones para viajar en familia

La importancia de viajar en familia

Como adultos disfrutamos estas experiencias de una manera más madura, posiblemente más intelectual, mas física, pero si nos acercamos a la perspectiva de un niño, su memoria puede trabajar como una esponja absorbiendo imágenes e información. 

Todos los fotogramas que los niños son capaces de asimilar, si se les muestran de una forma atractiva, les hace aprender parte de la historia, de las costumbres, del arte o de la evolución de una ciudad o de un país. Es un aprendizaje autónomo, que no está en los libros, que se retiene de manera más rápida y prolongada en el tiempo que aquello que leemos o estudiamos. 

Viajar aporta a los niños grandes beneficios para desarrollarse social y emocionalmente, y les genera una nueva actitud ante la vida y hacia los demás. 

 Para la mayoría, viajar tiene efectos muy positivos; permite desconectar de la rutina y el estrés, vivir experiencias inolvidables, reencontrarse con uno mismo, abrir la mente, conocer otras realidades y culturas, etc. Los niños no son una excepción, a través del viaje, disfrutan de buenos momentos en familia, desarrollan un pensamiento más racional, reflexivo y crítico y, además, adquieren nuevos valores y habilidades de tipo emocional y social.

Viajar aumenta la capacidad de observación, verán nuevas realidades, conocerán personas diferentes, nuevas culturas, nuevos idiomas, nuevas maneras de hacer... Esta visión de otras realidades potenciará el sentido aventurero de los niños, querer conocer y descubrir nuevos lugares. En definitiva, destapará su curiosidad. También aprenderán a ser más respetuosos y tolerantes con los demás y con el medio ambiente.

Durante la planificación del viaje, es importante hacer a los niños partícipes de la experiencia; esto les motivará, los capacitará para la toma de decisiones y los hará sentirse valorados.

Durante el viaje, es bueno dejar que decidan y que, en ciertas partes del viaje, sean ellos los que digan qué hacer o adónde ir, permite que desarrollen la autonomía y la personalidad desde edades tempranas. También se les debe preguntar cuál es su opinión antes, durante y una vez terminado el viaje. 

Viajar con niños puede ser una experiencia muy agradable y placentera que no finaliza nunca, ya que crea memoria y experiencias inolvidables que acompañarán a los niños a lo largo de toda la vida.