Cuidados en la casa cuando un niño es sonámbulo

Cómo proteger de posibles accidentes al niño sonámbulo

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Cuando mi hermano tenía cinco años le oí deambular por la casa a eso de las doce de la noche. Me levanté de la cama y fui a ver qué pasaba, y realmente me llevé una sorpresa cuando se encaminó hacia una esquina del salón y se puso hacer pis. Cuando terminó dio la vuelta y se fue de nuevo a su cama, al día siguiente a mí me parecía increíble que no se acordara de nada de lo sucedido. 

Ya que es habitual que caminen sin conciencia de lo que están haciendo, ¿qué cuidados hay que tener en la casa cuando un niño es sonámbulo?

Cómo evitar accidentes en casa cuando el niño es sonámbulo

Cuidados a tener cuando el niño es sonámbulo

Mi hermano tuvo episodios de sonambulismo hasta que cumplió los 14 años, y era todo un espectáculo ver lo que hacía cada noche: se vestía y se desvestía, venía hablar conmigo y me decías cosas incoherentes, o se iba a la nevera sin abrirla y se volvía de nuevo a la cama. Se convirtió en el tema principal de las conversaciones del desayuno entre la familia con las correspondientes risas y a él le encantaba que se lo contáramos.

Estos episodios no son algo extraño entre los niños, entre un 20 y un 30% de los niños entre 4 y 8 años lo sufren, con una frecuencia que varía en cada niño, y que puede llegar hasta las tres veces por semana.

No se sabe cuál es la causa, aunque los médicos apuntan que suele ser más frecuente en niños hiperactivos, que no saben manejar la ansiedad, con problemas para descansar, con apnea del sueño, o en periodos en los que los niños tengan ansiedad o estén más cansados.

Cuidados en la casa y qué hacer cuando el niño es sonámbulo

1- Lo primero que hay que saber es que hay muchos mitos sobre los peligros de despertarles, pero no son ciertos. No pasa nada por despertarles, aunque como esto sucede durante el sueño profundo, resulta difícil espabilarlos y el niño puede estar desorientado, asustado y sentirse perdido y avergonzado, con lo que es una práctica poco recomendable. Simplemente basta con que le conduzcas hasta la cama de nuevo y le digas que ya ha acabado lo que tenía que hacer.

2- Conviene ser precavido despejando la habitación de objetos que puedan lastimarlo: juguetes, alfombras, esquinas de muebles…

3- Cerrar las puertas y las ventanas es primordial, ya que hay casos en los que los niños han sido capaces de abrir puertas y salir de sus casas. Además, aunque tengan los ojos abiertos realmente no ven, sino que en su sueño tienen su propia imagen del lugar, con lo que es habitual que se confundan, al igual que mi hermano hizo pis en el salón pensando que era el cuarto de baño.

3- Cuidado con las escaleras. Conviene poner una puertecilla para que no puedan caerse por ellas. Tampoco le dejes dormir en la parte de arriba de una litera.

4- Una recomendación muy útil es poner una campana en la puerta de la habitación para que cuando el niño salga suene y nos despierte.

5- Cuando un niño es sonámbulo, mantén rutinas de sueño de 8 horas mínimo.

6-  Mantén la calma, lo más probable es que se le pase cuando llegue a la adolescencia.