Cuántas siestas debe dormir un niño según su edad

La importancia de la siesta para los niños

Olga Sesé
Olga Sesé Coach del sueño infantil

La siesta es esencial para nuestros hijos, es una necesidad fisiológica para su desarrollo y crecimiento y son muchos los beneficios que aporta dormir buenas siestas.

Por eso, no escuches a los que insisten en 'eliminar' la siesta de la rutina de tu hijo 'porque ya es mayor' con 2 o 3 años. Te explicamos cuáles son los beneficios de la siesta, cuántas siestas debe dormir un niño según su edad y hasta que edad es recomendable que la duerman.

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Cuántas siestas debe dormir un niño según su edad

La duración y la calidad de las siestas afectan el sueño nocturno, y de la misma manera, el sueño nocturno afecta la siesta.

El número de siestas durante el día y la hora en que se tienen que tomar dependerá de la edad del pequeño:

  • Entre 4 y 5 meses: Si tiene alrededor de 4-5 meses deberá estar haciendo 3 siestas.
  • En algún momento entre los 6-7 meses la última siesta de la tarde desaparece quedando sólo 2 siestas
  • Alrededor de los 7-8 meses: 2 siestas
  • Entre los 12-18 desaparece también la segunda siesta quedando sólo una siesta hasta los 4 años aproximadamente.

La duración de la siesta dependerá del tiempo de sueño nocturno del niño. Así, si a los 4-5 meses un niño debería dormir entre 14 y 16 horas, y duermen 10 horas seguidas por la noche, podrá hacer hasta 3 siestas diurnas de más de una hora cada una. Pasados os 14 meses, sin embargo, bastará con una única siesta de una hora aproximadamente, dependiendo siempre de las necesidades del niño.

La hora o el momento en que realiza la siesta también es muy importante. Una siesta muy entrada la tarde puede afectar negativamente el sueño durante la noche ya que no se ha respetado el espacio de vigilia.

Es esencial respetar los tiempos de vigilia que puede estar despierto un bebé durante el día. En función de su edad serán unos tiempos u otros, cuanto más pequeño menos tiempo pueden estar despiertos y más siestas deben hacer, a medida que van creciendo estos tiempos aumentan y van reduciendo el número de siestas. Un recién nacido solo puede estar despierto entre 1 o 1:30h antes de que aparezca el cansancio, mientras que un niño de 2 años puede aguantar de 5 a 7 horas hasta el siguiente momento de ir a dormir. Si no respetamos estos momentos, es cuando tenemos a peques sobre agotados y más irritables de lo normal.

Cuanto más regular sea la hora de la siesta, el tiempo de vigilia y la hora de acostarse, más probable será que su reloj interno funcione sin problemas y se quede dormido de forma más rápida y fácil. Esto no significa que de vez en cuanto seamos un poco flexibles y lo modifiquemos un poquito.

También es recomendable que duerman la siesta en el mismo lugar donde duermen por la noche. Esto les ayudará a relacionar la cuna o la cama con el sueño y será más fácil conciliar el momento de ir a dormir.

Cuándo desaparecen las siestas de los niños

Los estudios muestran que muchos niños dejan de hacer la siesta alrededor de los 4 años, pero algunos expertos dicen que puede ser un poco pronto.

Estas son las señales que indican que pronto van a dejar de dormir la siesta:

  • Cuando se resisten a la hora de la siesta, tardan mucho en quedarse dormidos y no parecen estar cansados cuando llega la hora de acostarse.
  • Dejan de hacerlas y no muestran señales de cansancio.
  • Cuando duerme la siesta, les resulta difícil dormir a la hora habitual de acostarse.
  • No tienen crisis a última hora de la tarde, aunque no la hayan dormido.

Si tu hijo muestra estas señales hazte a la idea que pronto dejará de hacer esta necesitada siesta tanto para ellos como para los papis.

Los 4 grandes beneficios de la siesta para los niños 

La siesta tiene muchísimos beneficios para los niños. Pero entre todos ellos, destacan todos estos: 

  1. La siesta permite un buen descanso y permite tener energía y actividad en los espacios de vigilia.
  2. La siesta es necesaria para el desarrollo físico y mental, para el aprendizaje y bienestar emocional.
  3. La siesta ayuda a memorizar y organizar la información. El sueño nos mantiene fuertes, nos ayuda a procesar los eventos del día. Una noche de buen sueño nos prepara para un día de energía, concentración, humor positivo y a estar más activo, evitar tensiones y rabietas.
  4. Fisiológicamente necesaria para regular nuestros biorritmos y garantizar el buen funcionamiento del organismo y reducir la hiperactividad.

Los bebés y niños que duermen correctamente las siestas tienden a estar más descansados, atentos, de mejor humor y tienden a dormir mejor y más tiempo durante la noche.

Los despertares nocturnos de los niños pueden estar relacionados con la falta de sueño

En algunos casos, la causa de los despertares nocturnos puede ser que el bebé o niño pequeño no está recibiendo el sueño adecuado durante el día, o que ha saltado una siesta, que puede tener una especie de efecto "jet lag". Los despertares nocturnos tienen más probabilidades de aparecer cuando el tiempo total de sueño del bebé no es suficiente.

 

Fuentes: Elisabeth Pantley, Dr. Jodi Mindell, National Sleep Fundation