Por qué algunos bebés sólo quieren dormir la siesta en brazos de papá o mamá

El placer de dormir las siestas en brazos de papá o mamá

¡Cuántas veces habrán dormido mis hijos la siesta en mis brazos! Sobre todo durante sus primeros meses de vida, cuando la cuna les resultaba extraña o no se sentían del todo cómodos en ella. Ellos lo demandaban y a mi me gustaban esos momentos.

Las abuelas siempre andaban detrás de mi regañándome porque se iban a acostumbrar a los brazos, pero yo no me resistía y mis hijos tampoco. Y es que dormir las siestas en brazos de papá o mamá es un auténtico placer, ¿no crees?

Beneficios para los bebés de dormir la siesta en brazos de papá o mamá

Bebés que sólo quieren dormir la siesta en brazos de papá o mamá

Durante sus primeros meses de vida, los bebés pueden llegar a dormir hasta 16 y 18 horas, pero lo hacen a pequeños intervalos, durante el día y la noche. A medida que crecen y van madurando, sus ciclos de vigilia y sueño se van regulando, cada vez duermen menos siestas diurnas y el sueño nocturno es más largo y seguido. 

Los bebés pueden hacer entre 4 y 8 siestas diurnas. Muchos de ellos no protestan si les dejas en la cuna, otros se sienten inseguros o intranquilos y demandan el contacto con sus padres y muestran su disgusto, incomodidad o malestar llorando. Es su forma de comunicarse con nosotros. Así es como nos dicen que quieren estar en brazos y así fue como me di cuenta que muchos de esas pequeñas siestas que mis hijos hacían durante el día, preferían hacerlas en mis brazos. 

Los llantos cesaban cuando les mecía entre mis brazos y así se quedaban plácidamente dormidos. Aprovechaba entonces para sentarme, poner algo en la televisión y relajarme con mi bebé entre mis brazos. Unos momentos realmente deliciosos aunque suene cursi decirlo.

He hablado con muchas madres y padres que viven o han vivido la misma situación. El bebé dormía de forma plácida y tranquila en brazos, mientras que en la cuna se despertaba en seguida. O incluso, durmiendo en los brazos, el bebé abría los ojos de inmediato si sus padres intentaban dejarle en la cuna.

Y es que, no hay nada como los brazos de papá o mamá, envuelven y arropan al bebé mientras escuchan el latido de corazón y perciben ese olor cercano y conocido que les transmite seguridad y confianza. La cuna sólo es un mueble, las siestas en brazos de papá y mamá son mejores, mucho mejores. Es el tan reconocido contacto con el bebé, el piel con piel.

Según los expertos, las siestas en brazos de papá y mamá son más beneficiosas para los bebés de alta demanda y, en general, ayudan a los bebés:  

- En momentos de estrés o angustia, ya sea porque sienten molestias o están cansados.

- La seguridad que les aportan los brazos les hacen tener un sueño más profundo y tranquilo. 

- El sueño es de más calidad ya que mejora la digestión y reduce los cólicos del lactante

- Dormir la siesta en brazos de mamá o papá estimula el vínculo con el bebé y hace que los bebés se sientan más seguras.

- Según los expertos este contacto físico que se establece en las siestas en brazos, favorece el desarrollo del cerebro a nivel cognitivo la maduración del sistema nervioso.