La rutina de sueño perfecta para dormir a bebés y niños pequeños

La edad y temperamento del bebé determina el tiempo que necesita para dormir

Olga Sesé
Olga Sesé Coach del sueño infantil

Establecer una rutina de sueño para dormir a bebés y niños pequeños no es tan difícil como muchos padres piensan. Conseguirlo está en tu manos, ¿cómo? Constancia, paciencia y empeño. Tu bebé estará más relajado si sabe lo que viene después y cuanto más relajado esté, más probable será que se duerma tranquilo, le sea más fácil conciliar el sueño y se despierte con menos frecuencia. ¡Todo son ventajas! 

Consejos e ideas para tener una rutina de sueño para dormir a bebés 

rutina de sueño para dormir a un bebé

Las rutinas de sueño deben comenzar a establecerse a edades tempranas. Alrededor de las 6 y 8 semanas, el bebé ya está preparado para comenzar a trabajar en una rutina todas las noches.

La edad y el temperamento de tu bebé o niño marcarán la duración de su rutina para ir a dormir. Los recién nacidos necesitan tiempos cortos (5 minutos pueden ser suficientes), mientras que el niño pequeño puede necesitar otras más largas, ya que emplean más tiempo en relajarse. Aquellos con mucha energía también pueden necesitar rutinas más largas para acostarse.

Su rutina de sueño debe comenzar aproximadamente a la misma hora cada noche. Establecer una hora concreta e intentar seguirla. El reloj interno del bebé se ajusta más rápidamente a la rutina si esta sigue un patrón natural y constante.

A los niños les gusta tener una hora definida para irse a la cama y para despertarse, aunque esto no significa que no se pueda ser flexible cuando la ocasión lo requiera.

Además, en todo este proceso es importante eliminar el ambiente estimulante. Reduce el nivel de actividad aproximadamente 20-30 minutos antes de comenzar la rutina para ir a dormir y cambia los juegos más movidos por otros más sosegados. A continuación, te damos algunas ideas y sugerencias para poner en práctica: 

1. Baño relajante 
Bañar a tu hijo puede ser una experiencia relajante, una manera de hacer que tu bebé esté calentito, limpio y seco y de facilitarle la hora de irse a la cama. Si tu bebé se pone nervioso durante los baños o no los disfruta, probablemente sería mejor eliminarlos del ritual nocturno y realizarlos en otro momento del día.

2. Masaje calmante
El masaje, al igual que el baño, es un instante de paz. Prepara a tu bebé para dormir y le ayuda a asociar sus sentimientos de calma y relajación con el sueño y su cuna.

3. Leer un cuento
Con esta actividad no solo tu bebé aprenderá a reconocer nuevas palabras, sino que también se beneficiará del tiempo que pasas con él.

4. Cantar una canción
Las nanas siempre han sido una forma de ayudar a un bebé a dormirse. Puedes optar por buscar alguna en internet o también tararearla tú misma. La melodía suave de tu voz le aportará mucha calma interna. 

5. Dar las buenas noches
A muchos niños pequeños les encanta dar las buenas noches a las personas de la casa y a otros objetos o juguetes, eso les da seguridad y les advierte de que el momento de ir a dormir está cerca. 

6. Transición a su habitación para el cambio de pañal
La rutina para irse a dormir puede incluir también el cambio de pañal, lavarse la cara y las manos o cepillarse los dientes. En cuanto empecéis con estas actividades, él ya sabrá lo que viene después. 

8. Apagar la luz
Cuando anochece, el cerebro produce una hormona llamada melatonina, que induce al sueño. Para mantener el ciclo luz-oscuridad, comprueba que la habitación del niño esté a oscuras. Por la mañana la habitación debe estar iluminada para reducir la melatonina y ayudarle a despertarse. 

Pero, sobre todo, no olvides que ¡la consistencia es la clave!

Todas estas recomendaciones son extraídas de los libros de los expertos en sueño infantil: National Sleep Fundation y algunos libros más consultados.